Un hombre fue acusado tras la difusión de videos que evidenciaron maltratos físicos y amenazas dentro de un geriátrico. La investigación también derivó en la clausura preventiva y busca determinar si existieron más casos.
La Justicia imputó al extrabajador de la Residencia de Adultos Mayores “David”, Nicolás Gastón Cichero, por lesiones graves contra dos mujeres adultas mayores. Tras la difusión de videos que muestran episodios de violencia en el establecimiento, el hombre fue despedido y luego detenido por las autoridades de Mar del Plata.
La causa fue caratulada inicialmente como lesiones leves, pero la calificación cambió a “lesiones graves” después de que un médico constatara la gravedad de las heridas. La investigación quedó a cargo del fiscal Carlos María Russo, quien subroga la Unidad Fiscal de Investigación N° 7 de Mar del Plata. La investigación judicial avanza para determinar el alcance de las agresiones y si existieron otros casos similares.
El lunes 27 de julio, cerca de las 19, las cámaras de seguridad del geriátrico ubicado sobre la calle Deán Funes al 1700 captaron escenas de maltrato físico y verbal a dos residentes. La encargada del establecimiento detectó los episodios al revisar las grabaciones, luego de que familiares advirtieran lesiones sospechosas en las víctimas.

Las imágenes muestran a Nicolás Gastón Cichero, de 37 años, mientras alimentaba a dos mujeres en sillas de ruedas y, ante la resistencia de una de ellas, el trabajador la agredió de forma violenta. En uno de los videos, el hombre golpeó con una cuchara a una de las ancianas, lo que le provocó un corte superficial en el labio y la pérdida de piezas dentarias. Cuando la mujer comienza a llorar, el hombre le dice: “¿Ah tenés ganas de llorar?”.
En otra grabación, el mismo hombre dirige insultos y amenazas de muerte a las víctimas. Se escucha: “No me interesa lo que vos querés”. Luego le sigue: “Bueno, ya es hora de que te mueras. ¿Por qué no te morís, vieja hija de puta? Morite de una. Morite. Morite, hija de puta. Dejanos de molestar”. Las agresiones verbales se repitieron mientras la mujer lloraba. El material audiovisual fue entregado a la Justicia tras la inmediata desvinculación del empleado.
El momento en que el enfermero golpeó y maltrató a los abuelos
La residencia fue clausurada de manera preventiva debido a que no había iniciado el trámite de renovación de su habilitación provincial. El cierre eventual del geriátrico se resolvió luego de que el Ministerio de Salud bonaerense detectara irregularidades administrativas y exigiera la renovación de la habilitación provincial, trámite que nunca se concretó.
Aunque la medida no implica el cierre inmediato del establecimiento, ni que los residentes se queden sin atención profesional, explicó Walter Domínguez Paz, dueño del Hogar Sol Naciente, citado en N8. La decisión busca impedir el ingreso de nuevos pacientes y establecer condiciones mínimas de funcionamiento mientras se desarrolla la investigación judicial.
Por el momento, quienes permanecen alojados en el geriátrico siguen recibiendo asistencia por parte del personal habitual y cuentan con el acompañamiento de familiares, bajo la supervisión de autoridades municipales. Fuentes oficiales indicaron que se están evaluando alternativas para la reubicación de los residentes, en función de sus necesidades y del avance de las actuaciones judiciales.
Quién es el cuidador
Nicolás Gastón Cichero, de 37 años, residía en Mar del Plata y se desempeñaba como cuidador en la Residencia de Adultos Mayores “David” al momento de los episodios investigados. Además de su trabajo en el geriátrico, Cichero figura como prestador de servicios de tratamiento de belleza y afronta deudas por casi cinco millones y medio de pesos.

Tras la difusión de los videos, el acusado optó por eliminar todas sus redes sociales y cortar contacto con conocidos, lo que complicó su localización durante las primeras horas de la pesquisa. El perfil profesional de Cichero no muestra antecedentes formales en el área de cuidados geriátricos, y las fuentes consultadas no encontraron registros de capacitaciones específicas en atención a adultos mayores.
El geriátrico “David”, donde ocurrieron los hechos, funciona desde hace una década en la ciudad y tenía quince pacientes alojados al momento del incidente, según datos oficiales. La representante del Sindicato de Cuidadores Domiciliarios, María Pastora Ortiz advirtió que en algunos hogares para adultos mayores no siempre se exige o verifica la formación específica del personal a cargo del cuidado.
La representante sindical también indicó que en el pasado existieron denuncias internas de violencia tanto hacia residentes como hacia el personal, aunque las autoridades del hogar no habrían tomado medidas preventivas. Ortiz remarcó la dificultad que enfrentan muchos adultos mayores para denunciar abusos y la falta de controles sistemáticos en algunos establecimientos.
