Desde este jueves rige un recorte total de gas natural para las industrias de Salta, luego de varios días de restricciones parciales. Empresas de distintos sectores comenzaron a detener sus procesos productivos, mientras el sector reclama acelerar las obras de infraestructura para evitar que la situación se repita.
La industria salteña atraviesa una nueva crisis energética tras la aplicación de una restricción del 100% en el suministro de gas natural para usuarios industriales, una medida que comenzó a regir desde las 6 de la mañana de este jueves. La decisión obligó a numerosas empresas a reducir o paralizar su actividad productiva, luego de haber operado durante los últimos tres días con un recorte del 50%.
El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS), Julio Fazio, confirmó que la medida afecta de manera generalizada a las industrias de la provincia. Según explicó, la situación también alcanza a empresas de Jujuy y Tucumán, además de compañías mineras que utilizan gas natural en sus procesos.
“Hace tres días estábamos con restricción al 50% y desde hoy a las 6 de la mañana estamos con restricción al 100%, por lo que tenemos que llevar nuestros procesos productivos a cero”, señaló el dirigente.
Producción paralizada y costos que se duplican
Frente a la falta de suministro, las empresas solo pueden recurrir al mercado spot de gas, donde los precios resultan considerablemente más elevados que los contratos habituales.
Fazio indicó que el gas disponible en ese mercado ronda actualmente los 18 dólares por millón de BTU, mientras que el suministro habitual tiene un costo cercano a 4,5 dólares, una diferencia que vuelve inviable su utilización para muchas industrias.
Ante ese escenario, cada empresa debe decidir entre asumir el incremento de costos o detener la producción.
En el caso de Cerámica Salteña, firma que preside Fazio, la decisión fue suspender la actividad. No obstante, gracias a gestiones realizadas entre los gobiernos provincial y nacional, la empresa Refinor liberó alrededor de 450.000 metros cúbicos diarios de gas, lo que permitió cubrir parte de la demanda industrial del norte.
Gracias a ese volumen adicional, la empresa logró contratar aproximadamente el 30% de su consumo diario, suficiente para mantener sus hornos funcionando al mínimo y evitar su apagado total, aunque pagando un valor equivalente al doble del precio habitual del gas de red.
Reorganización del personal
La interrupción de la actividad también obligó a las empresas a reorganizar sus plantillas de trabajadores para reducir el impacto de la medida.
Según explicó Fazio, en muchos casos se decidió aprovechar la suspensión de la producción para realizar tareas de mantenimiento o adelantar vacaciones del personal, con el objetivo de minimizar las consecuencias laborales mientras dure la restricción.
Reclamo por obras pendientes
Desde la Unión Industrial de Salta sostienen que la solución de fondo depende de la finalización de las obras de infraestructura vinculadas al transporte del gas proveniente de Vaca Muerta.
Entre ellas mencionan la ampliación del sistema de transporte que ejecuta la empresa TGS y la conclusión de las plantas compresoras necesarias para completar la reversión del Gasoducto Norte.
El sector industrial espera que ambos proyectos finalicen durante el próximo año, lo que permitiría incrementar la disponibilidad de gas para el norte argentino y evitar que se repitan restricciones similares durante el invierno de 2027.
“El pedido de las uniones industriales de Salta y de todo el Norte Grande es que se aceleren las gestiones para que estas obras estén terminadas el año que viene y no volvamos a vivir una situación como la actual”, concluyó Fazio.
