La formación neuquina explica cada vez una proporción mayor del total nacional, en un contexto de debate por la rentabilidad de los proyectos no convencionales.
La producción de petróleo en la Argentina volvió a marcar un hito en mayo, impulsada por el avance sostenido de la explotación no convencional en Vaca Muerta. El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó el dato a través de su cuenta de X, donde remarcó el rol que ocupa el sector energético dentro de la estrategia económica del Gobierno.
Según informó Caputo, la producción de petróleo alcanzó en mayo un nuevo récord histórico: 903,7 mil barriles diarios. La cifra representa un crecimiento del 19,6% interanual respecto al mismo mes de 2025 y confirma la tendencia ascendente que viene mostrando el sector en los últimos años. De ese total, el 69% correspondió a la producción proveniente de Vaca Muerta.
El dato confirmado por Caputo coincide con una de las proyecciones que había anticipado semanas atrás la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Según un informe de la entidad, el promedio diario de producción de petróleo en la Argentina podría superar los 900.000 barriles durante 2026. Con el registro de mayo, ese umbral ya quedó superado, varios meses antes del cierre del año proyectado por el organismo.
El informe de la BCR había estimado que el país podría extraer 54,5 millones de metros cúbicos de crudo durante todo 2026, lo que representaría un crecimiento del 16% respecto a 2025 y superaría en un 11% el anterior pico productivo, registrado en 1998. La entidad había señalado además que, en 2025, la producción de petróleo fue un 9,2% mayor que en 2024, con un promedio diario que pasó de rondar los 700.000 barriles en 2024 a superar los 790.000 barriles por día a lo largo del año pasado.
El precio del Brent y la rentabilidad de los proyectos
El nuevo récord de producción se da en un contexto de caída en el precio internacional del petróleo. Con el fin del conflicto en Medio Oriente y la reapertura del estrecho de Ormuz, el barril de Brent retrocedió hasta ubicarse en torno a los 72,24 dólares, el nivel más bajo de los últimos tres meses. Ese descenso reabrió el debate sobre el punto de equilibrio de los proyectos en Vaca Muerta.

Según un análisis de la consultora Aleph Energy, el punto de equilibrio para un pozo de crudo en la formación neuquina oscila entre 48 y 61 dólares por barril de Brent, según el tipo de proyecto y el régimen fiscal aplicado. En el escenario más acotado, sin infraestructura adicional, el punto de equilibrio se ubica en 51 dólares sin el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y baja a 48 dólares con ese beneficio fiscal. Cuando el cálculo incorpora la infraestructura completa, los valores suben a 61 dólares sin RIGI y 57 dólares con el régimen.
El ex secretario de Energía, Daniel Montamat, señaló que un eventual retroceso del precio hasta los 50 dólares complicaría la ecuación de varios proyectos, aunque consideró que ese escenario no es el más probable para este año ni para el próximo. El economista Julián Dreizzen coincidió en que valores cercanos a los 65 dólares por barril rozan el breakeven de la formación.
El RIGI, motor de nuevas inversiones
El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) continúa sumando proyectos vinculados a Vaca Muerta. El Gobierno aprobó la adhesión al RIGI del proyecto Rincón de Aranda, a cargo de Pampa Energía, que contempla una inversión de 4.500 millones de dólares. Con esta incorporación, el RIGI acumula 20 proyectos aprobados por un monto total de 46.000 millones de dólares, según informó Caputo, y otros 21 se encuentran en estudio.
Rincón de Aranda es un yacimiento de 240 kilómetros cuadrados, ubicado en la ventana de crudo de Vaca Muerta, en la provincia del Neuquén. Pertenece en su totalidad a Pampa Energía, que actualmente produce a través de él 27.000 barriles por día, con meta de 28.000 a lo largo de este año y un plateau de 45.000 barriles diarios en 2027.
De acuerdo con un análisis de Aleph Energy, el RIGI reduce el breakeven de un pozo no convencional entre tres y cuatro dólares por barril, al bajar el Impuesto a las Ganancias del 35% al 25% y limitar la aplicación de retenciones a la exportación a los dos primeros años de un proyecto. Esa diferencia resulta determinante cuando el precio del crudo opera cerca de sus niveles mínimos de rentabilidad.
En este escenario, de baja del precio del crudo, pero inversiones por llegar, los pronósticos siguen apuntando a una mejora en los niveles de producción de crudo.
