Las Garzas actuaron en menos de 24 horas y tomaron una decisión con los líderes de La Familia para desactivar el malestar que escaló durante el triunfo ante Portland en la MLS.
El Inter Miami convocó a una reunión de urgencia con los referentes de La Familia, el sector más activo de su hinchada, tras la protesta que irrumpió en plena victoria ante Portland Timbers y que derivó en un cruce abierto con Lionel Messi y Rodrigo De Paul dentro del campo.
La dirigencia del club actuó en menos de 24 horas. Según informó el periodista deportivo José Armando, quien cubre al equipo de cerca, el club se reunirá con miembros de La Familia “para encontrar una solución al inconveniente”. En esa misma línea, uno de los propietarios del club, Jorge Mas, habría estado presente en el encuentro. El mensaje fue directo: el episodio no debe repetirse.
El detonante ocurrió el domingo durante el partido disputado en el Nu Stadium de Miami, que además fue el primer triunfo del equipo en ese estadio desde su inauguración. Con el marcador ya 2-0 a favor de Las Garzas, un sector de la tribuna comenzó a entonar el cántico “Jugadores, respeten a su hinchada y saluden a su gente, que no les piden nada”.
El reclamo no llegó en un momento de crisis deportiva: el Inter Miami lideraba el partido con un gol y una asistencia de Messi, y alcanzaba los 28 puntos en la Conferencia Este de la Major League Soccer (MLS), superando por uno a Nashville SC.
