La Justicia de Santa Fe decretó la quiebra de SanCor, una de las empresas más emblemáticas de la industria láctea nacional, tras años de crisis financiera y productiva.
La decisión fue tomada por el juez a cargo del concurso de acreedores en Rafaela, luego de que la propia cooperativa solicitara la quiebra al reconocer que no podía afrontar sus deudas ni presentar una propuesta de pago viable.
Deudas millonarias y salarios impagos
La empresa acumulaba una deuda cercana a los 120 millones de dólares, además de arrastrar ocho meses de salarios impagos para sus trabajadores.
El deterioro financiero se profundizó incluso durante el proceso de concurso preventivo iniciado en 2025, que finalmente fracasó ante la imposibilidad de revertir la situación de insolvencia.
Según el fallo, la compañía no resultaba viable en el mediano plazo, lo que llevó a la declaración formal de quiebra.
Fin de una etapa
La resolución judicial marca el cierre de un ciclo para una empresa con casi un siglo de historia, que supo ser un símbolo del cooperativismo y de la producción láctea argentina.
En sus mejores años, SanCor fue una de las principales procesadoras de leche del país, aunque en las últimas décadas sufrió una fuerte caída en su producción, cierre de plantas y reducción de personal.
Qué pasará ahora
El fallo establece que la sindicatura continuará a cargo del proceso y deberá definir el futuro de las unidades productivas. Algunas plantas podrían seguir operando de manera transitoria, mientras que en otros casos se buscará preservar los activos para su eventual liquidación.
La quiebra abre ahora un escenario de incertidumbre para trabajadores, acreedores y el conjunto del sector lácteo, en un contexto económico complejo para la industria.
