Es una de las conclusiones de Ana Victoria Casimiro Córdoba, antropóloga, docente del IES Abuelas de Plaza de Mayo y autora del reciente libro electrónico titulado “Patrimonio Lingüístico y Cultural de los Pueblos Originarios de Salta – Manual Digital”.
El interés desmedido del capitalismo de esta desigualdad, traducido en el desmonte ilegal de territorios indígenas, la explotación minera y el negocio inmobiliario, “han profundizado los procesos de expulsión de las familias y comunidades indígenas de los territorios que ocupan. Un balance del Observatorio de Derechos Humanos de la provincia de Salta realizado en 2018 advierte que los desalojos de las comunidades y la represión de las protestas continúan desplegándose en la provincia de manera impune. En este sentido, la problemática de la tierra en la provincia se asienta en la violación sistemática de los derechos constitucionales de los pueblos”.
Por ende, la tierra es la principal causa de la mayoría de las problemáticas mencionadas: “Al no poder disponer de su territorio, los pueblos ven limitadas sus pautas culturales de alimentación, educación y salud. Sin el territorio el derecho a la autonomía se ve vulnerado, la lengua se debilita y la proyección étnica peligra. Así, la problemática de la tierra es transversal a múltiples dimensiones de la vida social y comunitaria de los pueblos originarios, por lo cual, la violación de este derecho fundamental produce la vulneración de derechos sociales, culturales y lingüísticos que impactan profundamente en estos pueblos.
Desde una perspectiva de los derechos humanos, puede señalarse que la situación social estructural de los pueblos originarios restringe sus derechos integrales como el acceso a la educación, la salud y la justicia en condiciones de igualdad y dignidad humana. A su vez los derechos culturales a la expresión, transmisión y difusión de la cultura propia se ven limitados y se vulneran los derechos constitucionales a la tierra y el territorio.
En resumen, se puede considerar que el incumplimiento de derechos humanos integrales de la población indígena vulnera a su vez sus derechos específicos como pueblos originarios”.
