En el marco de la Cumbre sobre la Transformación de la Educación +4, realizada en la sede de la UNESCO en París, el organismo presentó una investigación que subraya cómo cada vez los países más ricos colaboran menos con los más pobres.
La ayuda internacional a la educación, también llamada ayuda oficial al desarrollo (AOD) es el conjunto de fondos que los países donantes, en general de economías de renta alta, y organismos multilaterales transfieren a países receptores para financiar sus sistemas educativos. La “voluntad política” es clave a la hora de
El AOD incluye préstamos concesionales, donaciones, cooperación técnica y contribuciones a fondos educativos globales. Sin embargo, en el último Informe de Seguimiento de la Educación Mundial (GEM Report) y de un nuevo paquete de recomendaciones sobre deuda y financiamiento educativo analizados por la UNESCO marcan una tendencia a la baja en ese respaldo internacional educativo.
Esta información fue uno de los puntos focales en la Cumbre sobre la Transformación de la Educación +4, realizada el 10 de julio en la sede de la UNESCO en París.

Ayuda no es gasto
Para entender por qué la UNESCO indica que la “ayuda caerá un 30%” es clave primero diferenciarla del gasto público doméstico en educación; es decir, lo que cada país invierte con sus propios recursos fiscales. Como así también de los préstamos que los países deben devolver para acciones concretas.
La UNESCO se refiere específicamente que al analizar los flujos de cooperación internacional que entran a los sistemas educativos de los países más pobres, en el período 2023-2027, es posible observar esta tendencia del 30% menos de inversión.
Según la nueva investigación del GEM Report, la ayuda internacional a la educación ya cayó 8% en 2024 respecto al año anterior, y dentro de ese total, la ayuda destinada específicamente a educación básica- preescolar, primaria y primer ciclo de secundaria- cayó 15%. La proyección de la UNESCO calcula que la ayuda mundial a la educación se reducirá hasta un 30% entre 2023 y 2027.
Los países de renta baja y media-baja perdieron 21% de la ayuda educativa que recibían en 2023, y en casos puntuales países como Afganistán, Liberia, Malí y Níger la pérdida superó el 40%.

Una brecha que no sorprende
UNESCO compartió una cifra de impacto ya que en 2025, el gasto militar mundial alcanzó, en apenas 37 horas, el equivalente a toda la ayuda internacional destinada a educación durante un año completo.
En términos absolutos, UNESCO calcula que los países de renta baja y media-baja enfrentan una brecha anual de financiamiento educativo de US$97.000 millones. Pero el informe no solo destaca que hay una tendencia a la baja en la ayuda, sino que también los propios países están destinando cada vez más recursos a pagar deuda externa en lugar de invertir en sus sistemas educativos.
Otro dato de impacto es que de 113 países, donde vive el 76% de la población mundial (unos 6.100 millones de personas) se gasta más en pagar deuda que en educación. En los países de renta baja específicamente, los pagos de deuda son casi cuatro veces superiores a la inversión en educación, y en 18 de los países más endeudados, ese gasto llega a ser más de cinco veces superior al presupuesto educativo.

El impacto en América Latina
Al observar el detalle del informe en el plano regional de América Latina y el Caribe, se destaca que Nicaragua es el país que proporcionalmente más ayuda educativa perdió en el mundo, empatando a Afganistán y Vietnam.
Honduras también es otro de los países con mayor caída junto a Mauritania y otros países de mayor pérdida como Afganistán, Liberia, Malí y Níger. Bolivia también está presente en el ranking de baja de ayuda en una posición intermedia, mientras que Haití la pérdida de ayuda es menos severa que en el promedio de los países más afectados.
Los donantes que más recortaron su ayuda en 2025 son Estados Unidos (-57%), Alemania (desarrollo -25% desde 2022), Francia (caída a US$14.500 millones, tercer año consecutivo de recortes), Japón (-6%), instituciones de la Unión Europea (-14%), Reino Unido (meta de ayuda bajada de 0,5% a 0,3% del PIB para 2027), Canadá (-38%), Países Bajos (-32%), Bélgica (-25%), Finlandia y Suiza (-11%).
Canjes de deuda por educación
Frente a este diagnóstico, UNESCO publicó también una guía técnica sobre canjes de deuda por educación (debt swaps), un mecanismo mediante el cual un país deudor negocia con su acreedor convertir parte de su deuda externa en inversión educativa doméstica garantizada.
