Una fuerte controversia se desató este miércoles luego de que efectivos militares ingresaran armados al predio de la ex ESMA, uno de los principales espacios de memoria de la Argentina dedicado a recordar los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar.
La situación generó el inmediato rechazo de organismos de derechos humanos, que calificaron el hecho como una provocación y expresaron preocupación por la presencia de personal militar con armamento en un lugar emblemático para la memoria, la verdad y la justicia.
Según denunciaron distintas organizaciones, los uniformados ingresaron al predio portando armas largas, una imagen que despertó alarma debido al significado histórico del sitio, que funcionó como centro clandestino de detención, tortura y exterminio durante el terrorismo de Estado.
Desde los organismos de derechos humanos señalaron que la presencia de militares armados en la ex ESMA constituye un hecho incompatible con el carácter memorial del espacio y advirtieron sobre el impacto simbólico que genera en sobrevivientes, familiares de víctimas y visitantes.
El episodio ocurre en un contexto de fuertes debates públicos sobre las políticas de memoria y los derechos humanos en el país. Diversas entidades reclamaron explicaciones oficiales y solicitaron que se esclarezcan las circunstancias que motivaron el ingreso del personal militar al predio.
La ex ESMA, ubicada en la Ciudad de Buenos Aires, es considerada uno de los sitios de memoria más importantes de América Latina y recibe cada año a miles de estudiantes, investigadores y visitantes interesados en conocer la historia de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura argentina.
Hasta el momento, el hecho continúa generando repercusiones en ámbitos políticos, sociales y de derechos humanos.
