SpaceX se prepara para concretar este jueves una de las pruebas más importantes de su historia con el lanzamiento del Starship 3 y el cohete Super Heavy, el sistema de transporte espacial más potente desarrollado hasta el momento por la compañía de Elon Musk.
El despegue está previsto para las 18:30 hora local desde Starbase, en el sur de Texas, Estados Unidos. En Argentina, el lanzamiento podrá seguirse desde las 19:30.
La misión corresponde al vuelo de prueba número 12 del programa Starship y servirá para evaluar por primera vez la tercera versión tanto de la nave espacial como del cohete impulsor.
SpaceX incorporó una serie de mejoras tecnológicas con el objetivo de fortalecer su candidatura como socio privado de la NASA en futuras misiones tripuladas a la Luna previstas para 2028.
Actualmente, Starship es una de las dos opciones que analiza la agencia espacial estadounidense para acoplarse con la cápsula Orion durante la misión Artemis IV y facilitar el descenso de astronautas sobre la superficie lunar. La empresa compite directamente con Blue Origin, la firma aeroespacial fundada por Jeff Bezos.

Entre las principales novedades del Starship 3 aparecen nuevos motores de maniobra orbital que permitirán realizar tareas de aproximación y acoplamiento en el espacio, funciones consideradas claves para futuras misiones lunares.
Además, esta nueva versión puede permanecer hasta 48 horas en órbita sin utilizar paneles solares y transportar cargas de hasta 100 toneladas, una diferencia importante respecto al modelo anterior, cuya capacidad era de 35 toneladas.
El vuelo tendrá una trayectoria de cuasi órbita. Aunque técnicamente será suborbital, la nave alcanzará niveles energéticos muy cercanos a una órbita real. SpaceX explicó que el objetivo de esta prueba es medir la confiabilidad del sistema antes de colocar un vehículo de 135 toneladas en órbita baja terrestre.
Durante la misión, Starship también llevará 22 maquetas de satélites Starlink. Una vez en el espacio, serán liberadas como parte de una prueba destinada a evaluar distintos sistemas. Dos de esos satélites tendrán además la tarea específica de fotografiar y analizar el comportamiento térmico de la nave.
Para realizar ese control, SpaceX simuló fallas en algunas losetas térmicas pintándolas de blanco, con el objetivo de comprobar si los satélites logran detectar correctamente esas anomalías ficticias.
Debido a que se trata de la primera prueba de esta nueva versión, la compañía no intentará recuperar la nave ni el cohete en tierra firme. Ambos amerizarán tras completar el vuelo para luego ser recogidos. Según el plan previsto, Starship caerá sobre el océano Índico poco más de una hora después del lanzamiento.
El cohete Super Heavy, encargado de impulsar la nave durante la primera etapa, mide 72,3 metros y utiliza 3650 toneladas de metano y oxígeno líquido como combustible.

Su estructura fue diseñada para alimentar en simultáneo los 33 motores Raptor 3 que posee. Cada uno de ellos tiene una capacidad de empuje de 280 toneladas, superando ampliamente las 230 toneladas de la versión anterior.
El resultado es un empuje total de 9240 toneladas, cifra que le permitirá superar el récord histórico del Saturn V y convertirse en el cohete más potente del mundo.
El Super Heavy también cuenta con rejillas aerodinámicas de gran tamaño, sistemas de protección térmica y mecanismos de supresión de incendios, aunque mantiene un peso relativamente menor gracias al diseño más liviano de sus motores.
Tras separarse de la nave, el cohete amerizará en el Golfo de México apenas siete minutos después del despegue.

