La licitación internacional para la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT), conocida como hidrovía Paraná-Paraguay, llegó a su instancia final este martes. Tras la apertura de las ofertas económicas, tanto Jan De Nul como DEME presentaron la misma propuesta económica, en el nivel mínimo permitido por el pliego. Por la diferencia técnica obtenida en la etapa anterior, la primera se perfila como adjudicataria para operar, mantener y modernizar la principal ruta fluvial de exportaciones del país y la región durante los próximos 25 años.
El proceso, iniciado en diciembre de 2025, enfrentó a dos multinacionales belgas: Jan De Nul, actual operadora del dragado de la hidrovía, y Dredging, Environmental & Marine Engineering (DEME). La brasileña DTA Engenharia participó en la primera etapa, pero no superó la evaluación técnica.
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Según pudo saber Infobae, ambas empresas presentaron ofertas económicas en los mínimos de las bandas establecidas. Sin embargo, la diferencia técnica lograda por Jan De Nul en la etapa anterior —más de 24 puntos sobre 80 posibles— la posiciona con ventaja frente a su competidora.
Las compañías propusieron el mismo valor mínimo de tarifa para cada tramo: USD 3,80 para la etapa 0, USD 4,65 para la etapa 1 y USD 5,78 para la etapa 2, lo que suma USD 14,23 por el recorrido completo de la hidrovía. De acuerdo con datos oficiales, esta rebaja representará un ahorro anual de entre USD 35 y USD 40 millones para los usuarios, ya que la tarifa de peaje podría descender un 15 por ciento. La definición final, a cargo del Gobierno, se conocerá en el próximo mes.
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“La oferta económica presentada tanto por Jan de Nul como por DEME, fue de USD 3,80, lo que reduce 50 centavos lo que se paga hoy, generando un ahorro de 13,5%. Ahora resta evaluar el puntaje final de cada una en función de su puntaje técnico y la cotización. El objetivo final es asegurar una tarifa competitiva para los productores argentinos, mayor previsibilidad operativa y la modernización de una infraestructura estratégica que canaliza una porción significativa del comercio exterior del país”, expuso en un comunicado el Ministerio de Economía.
El concesionario deberá hacerse cargo de la modernización, ampliación, dragado y señalización de la vía, con inversiones constantes y sin respaldo estatal para los riesgos comerciales. El contrato contempla, además, una ganacia mínima del 6% para el operador, calculado sobre los peajes efectivos cobrados, y un esquema de monitoreo permanente de las inversiones y el servicio.

La hidrovía, que se extiende a lo largo de 1.635 kilómetros, es la puerta de salida al Atlántico del 80% de las exportaciones argentinas, principalmente granos y productos industriales que se embarcan en las terminales de Rosario, uno de los mayores nodos agroexportadores del mundo. Además, es la vía elegida por cargas provenientes de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay, países que junto con la Argentina firmaron en 1992 el acuerdo internacional que rige la navegación y el transporte comercial en la región.
“Es un proceso que ha sido validado por todo el sector privado y productivo del país. Concluida la evaluación económica, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) avanzará, tal como está planificado, a la adjudicación y a la firma del contrato de concesión, que contempla una inversión estimada en torno a los USD 10.000 millones”, concluye el comunicado de la cartera comandada por Luis ‘Toto’ Caputo.
Tarifas, ahorro y condiciones clave del nuevo contrato de la hidrovía
El esquema de licitación, alineado con estándares internacionales, prevé que el concesionario reciba ingresos estimados en USD 15.000 millones a lo largo de los 25 años que dura el contrato, en función de los peajes cobrados a barcos y barcazas que transitan la red fluvial. El pliego proyecta un ingreso promedio anual de USD 618,6 millones, sustentado en el volumen de cargas transportadas y el movimiento de buques por los ríos Paraná y Paraguay.
La adjudicación de la hidrovía llega luego de un primer intento de licitación, declarado nulo en febrero de 2025 tras recibir una sola oferta. El proceso actual, en cambio, logró competencia técnica y económica entre dos de las mayores empresas del sector a nivel mundial.

Entre los objetivos explícitos del nuevo proceso está la reducción de las tarifas que pagan los usuarios del sistema. Según estimaciones de la autoridad de control de los puertos, las tarifas de peaje podrían bajar al menos 15% respecto de los niveles actuales.
El sector exportador, las cámaras industriales y portuarias celebraron la publicación de la resolución que da por finalizada la etapa técnica y esperan que la adjudicación agilice la modernización de la vía. De hecho, según consignaron en un comunicado conjunto la UIA, la Bolsa de Comercio de Rosario, CIARA-CEC, la Cámara de Puertos Privados y la de Actividades Portuarias, “la Hidrovía Paraná-Paraguay es la principal vía de navegación de la Argentina. Por ella se mueven el 80% de las exportaciones del país, el 95% del transporte de contenedores, y el 100% de las exportaciones de la industria automotriz. Dado la relevancia estratégica que esta vía fluvial tiene para la producción industrial nacional, los usuarios estamos convencidos que no se puede perder más tiempo y seguir poniendo en riesgo la competitividad argentina”.
