El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán solicitó un alto el fuego en medio del conflicto en Medio Oriente, aunque el gobierno iraní negó de forma categórica esa versión.
Según publicó Página/12, Trump sostuvo que el pedido llegó a través del “nuevo presidente del régimen iraní”, en un contexto de creciente tensión militar entre Washington y Teherán.
Versiones cruzadas
Mientras Trump afirmó públicamente que existió un contacto para frenar las hostilidades, desde Teherán rechazaron esas declaraciones y las calificaron como falsas. La desmentida se dio a través de voceros oficiales, en línea con la postura de Irán de no reconocer negociaciones en esos términos.
El episodio refleja la falta de canales claros de diálogo en medio de la escalada bélica y la disputa por el control estratégico en la región.
Un conflicto en escalada
Las declaraciones se producen en el marco de la guerra iniciada a fines de febrero entre Estados Unidos e Irán, con participación de Israel, que ya provocó miles de víctimas y un fuerte impacto global.
Trump condicionó cualquier posibilidad de alto el fuego a que Irán garantice la apertura del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio internacional de petróleo.
Clima de incertidumbre internacional
La contradicción entre ambas versiones profundiza la incertidumbre sobre el rumbo del conflicto. Mientras Washington sugiere una posible negociación, Teherán mantiene una postura firme y niega cualquier pedido de tregua.
En este escenario, crece la preocupación internacional por una posible escalada mayor y por las consecuencias económicas y geopolíticas del enfrentamiento.
