El presidente Javier Milei volvió al país esta madrugada y comenzará a esbozar las primeras ideas de su discurso en la Apertura de Sesiones Ordinarias, el cual se realizará el 1 de marzo en el Palacio del Congreso. Es probablemente la alocución más importante que brinde en el año porque dará las pistas sobre cómo será la marcha de su gestión para este año legislativo.
Milei llegó a Aeroparque minutos antes de las 6 de la mañana luego de haber participado en Washington de la primera edición del Consejo de Paz de Donald Trump. Esto quiere decir que vio todo el debate y la votación de la reforma laboral desde Estados Unidos y en su vuelo de regreso. “Histórico. Argentina será grande nuevamente”, festejó en su cuenta de X una vez aprobada la iniciativa.

En el Gobierno dicen que se encuentran “en un momento dulce” en términos políticos: pudo sacar una de las reformas más espinosas -no hay antecedentes de cambios en materia laboral de esta magnitud en las últimas décadas- y pretende aprovechar ese circuito virtuoso que se armaron para impulsar decenas de paquetes de reformas más a lo largo del año.
Para dar una primera charla sobre esa cuestión es que también se convocó para el próximo martes por la mañana a una reunión de Gabinete. “Vamos a felicitar a todos, actualizar temas del Congreso para que todos estén al tanto y se va a repasar asuntos de gestión”, afirmó una fuente gubernamental a Infobae.
Ambos encuentros se darán en las vísperas de la sesión que Patricia Bullrich pretende convocar para el viernes de la semana que viene para que se termine de apoyar al proyecto de reforma laboral que se votó anoche en Diputados y que debe retornar a la cámara de origen luego de que se eliminara el polémico artículo 44, el cual modificaba el esquema de licencias médicas.
En el Gobierno están diseñando un esquema distinto para definir qué secuencialidad de reformas presentar este año. “En el pasado lo que sucedía es que cada uno de los ministerios definía su hoja de ruta y después se comunicaba automáticamente”, marca un funcionario a este medio. La idea que piensan ahora es centralizar aún más las tareas políticas: es decir, que la coordinación de los ministerios tome un papel más preponderante para decidir cuándo implementar ciertos hitos de gestión de las carteras.
Mientras tanto, el Senado se prepara para debatir la próxima semana tres iniciativas clave: la reforma laboral, la baja de la edad de imputabilidad y una ley relevante para los gobernadores del norte argentino: la Ley de Glaciares. Según informó la presidenta del oficialismo en la Cámara alta, Patricia Bullrich, el jueves se tratará la reducción de la edad para imputar penalmente a menores, mientras que el viernes será el turno de la modernización laboral, tras cumplirse el plazo reglamentario exigido.

El avance de la iniciativa sobre glaciares también está en agenda, impulsada por los mandatarios del norte, Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Marcelo Orrego (San Juan) y Carlos Sadir (Jujuy), quienes buscan facilitar el desarrollo minero en la región. Además, se abordará la designación de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea.
El martes 24 de febrero abrirá la semana legislativa con la sesión preparatoria, dedicada a resolver la conformación de autoridades, comisiones y normas de funcionamiento. El viernes también está previsto discutir el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, que en Diputados ya obtuvo una aprobación con mayoría considerable, incluyendo aval de sectores peronistas.
Todas estas medidas han sido respaldadas por distintos bloques, salvo el de Unión por la Patria, alineado con Cristina Kirchner, quien ha rechazado sistemáticamente las principales propuestas del Gobierno. La reforma laboral, que en una votación anterior había conseguido 42 votos en general y 38 en particular en la Cámara alta, será evaluada nuevamente, y La Libertad Avanza anticipa una rápida resolución, pues solo resta decidir si se acepta la modificación realizada por Diputados.
