La administración de Sergio Massa entrega al país al borde de la hiperinflación y con una monumental distorsión de precios relativos. La “bomba” ya comenzó a estallar en los últimos días del Gobierno kirchnerista, pese la cantidad insana de controles y regulaciones que fueron dispuestas en los últimos 4 años.
El equipo de Massa autorizó un aumento general del 10% sobre las naftas en todo el país, ya que de otro modo hubieran vuelto a proliferar situaciones de desabastecimiento como las que sufrió el país a principios de este mes. El retraso acumulado se tornó demasiado grande como para poder ser contenido con más controles.
Tras meses de atraso con respecto a la inflación general, el ministro Massa autorizó una oleada de tarifazos que ya parecen completamente inexorables para evitar el desabastecimiento. Antes de irse el kirchnerismo deja una bomba de aumentos en transporte, energía y alimentos.
Las naftas subieron entre un 10% y un 11% en la Capital Federal, mientras que las estaciones de servicio de la Provincia de Buenos Aires y el interior del país registraron subas de hasta el 13%. Sin lugar a dudas, estos aumentos retroalimentan la inflación de la última semana de noviembre, empujándola cómodamente por encima de los 2 dígitos por liberación de inflación reprimida.
Por otra parte, y si bien en la Capital Federal y el AMBA los servicios de colectivos mantienen inalteradas sus tarifas por orden del Gobierno, en Córdoba, Santa Fe y el interior de Buenos Aires el transporte público de pasajeros se disparó un 30%.
El boleto mínimo de colectivo pasó de $185 a $240 en la Ciudad de Córdoba y Rosario, mientras que en Mar del Plata escaló a los $300. Por su parte, en el amba la tarifa más baja sigue fijada en solo $52,96, creando así una gran injusticia con respecto al reparto de los subsidios a nivel nacional.
El programa “Precios Justos” entró en una situación de colapso. El Gobierno kirchnerista perdió todos los elementos para poder chantajear a las empresas como lo venía haciendo hasta ahora, ya que su amenaza por prohibir el ingreso al mercado cambiario deja de ser creíble considerando que a partir del 10 de diciembre inicia un nuevo Gobierno de distinto signo político.
Para evitar situaciones de desabastecimiento en carnicerías y supermercados, el precio de la carne se disparó hasta un 15% en la apertura de la última semana de noviembre, y no se destacan aún más aumentos para antes de fin de año.
El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (CICRA), Miguel Schiaritti, anticipó que probablemente los precios de la carne finalizan la semana con un aumento acumulado del 20%, en consecuencia del retraso orquestado por Massa en las últimas semanas previas al balotaje.
Fuente: LA DERECHA DIARIO
