El exjefe de Gabinete presentó su dimisión formal como director titular por la Clase A en la petrolera estatal. De esta manera, el exvocero presidencial cierra su ciclo en la gestión pública tras los cuestionamientos y la investigación judicial en su contra.
Una salida formal y definitiva
Este miércoles, Manuel Adorni oficializó su renuncia al directorio de YPF, el cargo que ocupaba en representación del Estado nacional dentro de la petrolera controlada por una mayoría pública. La decisión se formalizó mediante una breve carta dirigida al presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín.
“De mi consideración, me dirijo a Usted al efecto de poner en su conocimiento, y por su intermedio en el del Directorio de YPF S.A., mi renuncia al cargo de Director Titular por la Clase A. Sin otro particular, saludo a Usted y por su intermedio a los miembros del Directorio”, expresa el escueto texto firmado por el exfuncionario.
Con este paso administrativo, Adorni termina de desvincularse por completo del organigrama estatal, apenas cinco días después de haber presentado su renuncia como Jefe de Gabinete al presidente Javier Milei.
Las claves detrás de la dimisión
La salida definitiva del exvocero de la administración libertaria está marcada por dos factores centrales:
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Presión judicial por presunto enriquecimiento ilícito: Su salida de la Jefatura de Gabinete —y ahora de YPF— se produce mientras avanza una causa penal impulsada por el fiscal federal Gerardo Pollicita. La investigación analiza movimientos patrimoniales, operaciones inmobiliarias y gastos del entorno familiar del exfuncionario, incluyendo declaraciones de su secretaria sobre compras de electrodomésticos bajo sospecha.
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Polémica por los honorarios de la petrolera: Adorni venía ejerciendo su rol en el directorio de forma ad honorem. Sin embargo, tras su salida de la Jefatura de Gabinete, crecieron los rumores y cuestionamientos sobre la posibilidad de que pasara a percibir el sueldo asignado por la empresa para dicho puesto, que oscila entre los $80 millones y más de $100 millones mensuales. Ante las especulaciones, el propio Javier Milei había salido a aclarar horas antes: “Manuel está fuera de YPF, no hay discusión sobre eso”.
¿Cómo sigue el proceso institucional?
La renuncia del exjefe de Gabinete abre una vacante clave en la petrolera. Los próximos pasos institucionales serán:
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Tratamiento en el Directorio: La semana próxima, el máximo órgano de conducción de YPF —presidido por Marín— deberá poner a consideración de los accionistas la aceptación formal de la dimisión.
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Designación del Poder Ejecutivo: Al tratarse del director por la Clase A (el puesto que concentra los derechos políticos especiales del Estado nacional o “acción de oro”), la Casa Rosada deberá definir en los próximos días quién ocupará el lugar vacante.
