Con 69 votos positivos, 3 negativos y 3 abstenciones el Senado sancionó como ley el pacto, que ahora deberá ser reglamentado. La oposición manifestó críticas al Gobierno nacional por la estrategia de integración internacional y la falta de cláusulas de resguardo
El Senado de la Nación aprobó por 69 votos a favor y 3 en contra el acuerdo Unión Europea-Mercosur. Luego de cuatro horas de debate en donde los senadores de La Libertad Avanza tuvieron una baja participación, el peronismo fue pasando uno a uno sus legisladores señalando el apoyo pero con críticas al Gobierno nacional, su política en lo referente a los tratados internacionales y a su política económica.

Solo tres senadores se mostraron en contra, todos del bloque del peronismo. Los bonaerenses Juliana Di Tullio y su coterráneo Eduardo Wado de Pedro, y la fueguina Cándida Cristina López. El resto de los miembros del recinto votó a favor del entendimiento.
El miembro informante por el oficialismo fue el formoseño Francisco Paoltroni, quien señaló que llegó “el día de tan ansiado momento para nuestro país. Después de 25 años de tratamiento, hoy se convertirá en ley este acuerdo UE-Mercosur. Esto significa el camino al desarrollo de nuestra república y del interior profundo eternamente postergado”.

“Es un momento histórico de ratificación de un acuerdo con la Unión Europea tan importante, con tanta visión de futuro y tan largamente esperando. Este acuerdo es una política de Estado que ha transcendido a todos los gobiernos que lo fueron trabajando”, afirmó Martín Goerling, del PRO.
“Con este programa económico el tratado no funciona, había que hacer muchas cosas previamente, como desarrollar la industria y nuestras pymes. Además, habrá licitaciones públicas en las cuales no vamos a poder ser competitivos contra Europa”, dice José Mayans, presidente del bloque Justicialista.
El cierre del discurso del oficialismo estuvo a cargo de la senadora Patricia Bullrich quien dijo que “este acuerdo con la Unión Europea es el resultado de más de 40 años de una estrategia que hoy le traerá al país los mejores resultados en la historia. El comercio aumenta la libertad y esa es nuestra mirada y nuestra filosofía”.
Pero mientras los peronistas iban pasando y hablando, en el oficialismo miraban el reloj y seguían de cerca lo que sucedía en Uruguay, en donde el parlamento estaba haciendo el mismo trámite. La carrera estaba lanzada.

La idea de la Casa Rosada de ser los primeros en ratificarlo estuvo recorriendo todo el debate. Tanto es así que el oficialismo cambió el día del debate, iba a ser mañana viernes, cuando se enteró que Uruguay lo iba a tratar hoy jueves. La orden de Milei era ser los primeros, por eso cuando se conoció la lista de oradores el oficialismo, aprovechando que había consenso para aprobarlo, intentó apurar la votación.
La estrategia fue que, en el medio de la lista de oradores, y luego de varias idas y vueltas de Patricia Bullrich en conversación con los referentes de los diferentes bloques, se pidiera votar y luego continuar con la lista de oradores. Esto fue lo que pidió el senador radical Maximiliano Abad, quien antes de tomar la palabra mocionó votarlo.
Sin embargo, esto generó un fuerte cruce en donde el peronismo se quejó de la intención “constante” de LLA de hacer “lo que se les canta las pelotas” con el reglamento. “No se puede hacer cualquier cosa. si votamos que usted se baje los pantalones y somos mayoría se los baja?” le dijo el presidente del bloque Justicialista, José Mayans, al libertario Bartolomé Abdala que estaba presidiendo la sesión.
La defensa del pedido que empujaba LLA siguió estando en manos de los radicales ya que frente al silencio libertario la radical Carolina Losada pidió votar. “Si se quieren apurar, bájense de la lista de oradores. Esa es la forma” respondió la diputada del PJ, Anabel Fernández Sagasti.
Sin una salida simple, Bullrich pidió la palabra, hizo callar a todo el bloque y dijo “que hablen ellos y votamos“.
El acuerdo parecía ser simple pero aunque se había llegado a un entendimiento en donde solo hablaba el peronismo y se votaba, los senadores se fueron enterando que el parlamento uruguayo ya había sancionado el acuerdo como ley y Javier Milei había perdido la oportunidad de ser el Presidente del primer país de la región en aprobarlo.
Finalmente, con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, buena parte del debate en los balcones de la Cámara Alta, el acuerdo se aprobó un par de horas más tarde y ahora sólo queda la reglamentación y su promulgación.
El pacto entre los bloques regionales se publicaría mañana en el Boletín Oficial y el domingo formará parte del discurso del presidente Javier Milei en la apertura de las sesiones ordinarias.
A pesar de que el oficialismo había tirado la toalla en su carrera contra Uruguay, alguien avisó que había una oportunidad. El libertario Bartolomé Abdala que está en su rol de presidente previsional del Senado al momento de la votación, con la ley aprobada salió del recinto rumbo a las oficinas de la Cámara Alta. “Voy a firmar unos documentos para enviar la ley al Ejecutivo y así poder promulgarla” dijo sonriente. “Nuestro sistema es más rápido que el de Uruguay”, agregó mientras apuraba el paso por los pasillos de la Cámara Alta. La carrera por ser los primeros y darle el premio a Milei dejó de ser un simbolismo y pasó a ser una necesidad para los senadores libertarios.
