Esta semana, trascendió que los sueldos de los diputados y senadores subirían un 30%, al igual que los trabajadores del Congreso y todo el Sector Público Nacional, como médicos y profesores, lo cual contradecía con lo que se dijo en campaña de congelar los sueldos legislativos.
“Está re caliente”, se dijo sobre la reacción de Javier Milei en la Casa Rosada ante la noticia del aumento. La medida provocó una fuerte polémica debido a que no llevó la firma de Martín Menem ni Victoria Villarruel, si no que se hizo automáticamente por la resolución 0013/11.
Dicha norma, del año 2011, fue firmada por el expresidente del Senado, Amado Boudou, y el expresidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y las nuevas autoridades libertarias se enteraron de la situación luego de que empezaron a anunciarla en los medios.
Así lo explicó el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien mencionó que el presidente Javier Milei le ordenó que se encarguen de retrotraer los aumentos y congelar los salarios por el momento. “Por orden del Presidente Javier Milei, vamos a presentar un proyecto para RETROTRAER el aumento que fue otorgado a diputados y senadores de la Nación de manera automática, debido a la resolución 0013/11“, aclaró en redes.
Y agregó: “Los diputados y senadores de la Nación bajo ningún punto de vista deben quedar ajenos a realizar el sacrificio que está realizando el pueblo argentino para salir de la crisis“.
Todo se originó en un aumento autorizado del 28% (16% en enero y 12% en febrero) para los trabajadores del Congreso, pero como esa paritaria impacta también en las dietas de los legisladores debido a la norma kirchnerista del año 2011, el salario promedio de los 257 diputados y 72 senadores también se elevó un 30% y llegó a los 2,5 millones de pesos.

