Internacional – Los 31 mandamientos por la vida

1. No es una vacuna. Una vacuna, por definición, provee inmunidad a una enfermedad. Esto no provee inmunidad alguna . En el mejor de los escenarios, solo  reduce la posibilidad de contraer un cuadro severo. Por lo tanto, debería considerarse un tratamiento médico, no una vacuna. No deberíamos seguir un tratamiento a una enfermedad que no padecemos.
2. Las compañías farmacéuticas, los políticos, el establishment médico y los medios de comunicación han unido fuerzas para, universalmente, llamar a esto “una vacuna” cuando no lo es, para así intencionalmente convencer a la sociedad  que reciban dicho tratamiento médico .  Se trata de una gran extorsión , la cual no deberíamos  seguir
3. Los presuntos beneficios de este tratamiento son mínimos y no durarán demasiado. El establishment lo reconoce, y ya está hablando de inyecciones adicionales más un número creciente de nuevas “vacunas” que serán requeridas en forma regular. Deberíamos negarnos a convertirnos en  pacientes crónicos que reciben inyecciones de nuevos fármacos en forma regular simplemente para reducir la posibilidad de padecer un cuadro severo.
4. Podemos reducir las posibilidades de adquirir un cuadro severo del virus si en realidad estaríamos fortaleciendo nuestro sistema inmunológico naturalmente. Además en el caso de adquirir el virus, existen  vitaminas y drogas ya establecidas con excelentes resultados para controlar la enfermedad, sin los riesgos desconocidos de esta inyección.
5. El establishment insiste en que este tratamiento médico es seguroNo pueden saberlo porque los efectos a largo plazo son enteramente desconocidos, y lo seguirán siendo por muchos años. Pueden especular de su eficacia , pero no sería ético de su parte alegarlo ya que no existe una forma específica de asegurarlo. La carencia de ética es algo en que no podemos confiar.
6. Las compañías farmacéuticas no tienen la responsabilidad para enfrentar los posibles incidentes ante este experimento, el cual no puede ser denunciado judicialmente. Lo mismo ocurre con los políticos que están presionando este tratamiento. No deberíamos arriesgarnos a recibirlo ya que no existe garantía alguna de no sufrir efectos secundarios o alguna otra contraindicación que no pueda ser denunciada.
7. El primer ministro de Israel admitió abiertamente que su pueblo se ha convertido en el laboratorio mundial para este tratamiento experimental. No deberíamos ser tomados como conejillos de indias o bien ceder nuestro cuerpo a la ciencia.
8. Israel estuvo de acuerdo en compartir todos los datos médicos de sus ciudadanos con compañías farmacéuticas extranjeras como parte fundamental de su acuerdo para recibirlo .En ningún momento consentimos que nuestros datos médicos sean compartidos o tomados para un experimento.
9. Los ejecutivos y miembros del directorio de Pfizer han hecho público y en registros [on record] de que no han recibido su propio tratamiento, a pesar de la fanfarria y garantías. Sostienen que consideran “injusto” no respetar los órdenes de prioridad. se trata de una excusa absurda, y requiere una verdadera cara de piedra plantear algo semejante. Esa “prioridad” existe sólo en su imaginación: Si ellos tomaran las  inyecciones para ellos mismos nadie los criticaría. Es más, multimillonarios con jets privados e islas privadas no realizan las eternas filas que el resto del mundo sí. Es decir la clase baja esta seleccionada como conejillos de indias para así  luego “vacunar” a aquellos que no hacen las filas.
10. Los medios de comunicación del establishment aceptan esta excusa ridícula sin cuestionar ni mostrar preocupación. Es más, elogian a los ejecutivos de Pfizer por su supuesto autosacrificio en no seguir su propio tratamiento experimental hasta que nosotros lo probemos primero. Desde el momento en que ellos no nos consideran seres inteligentes, no deberíamos formarnos en la fila, mas bien que ellos ocupen el nuestro.
11. Tres hechos deben ser puestos en línea: 
          – Bill Gates están pregonando que estas vacunas son esenciales para la supervivencia de la raza humana.
          – Bill Gates cree que en el mundo viven demasiadas personas y necesita ser “despoblado”.
          – Bill Gates, tal vez el hombre más rico del mundo, tampoco ha recibido la inyección.
12. El establishment ha celebrado homogéneamente este tratamiento. Los políticos y los medios de comunicación urgen a las personas a iniciar el tratamiento como una obligación cívica y moral. Los beneficios del tratamiento son grandemente exagerados, los riesgos ignorados, y lo desconocido se deja de lado. Porque  ellos están actuando en forma engañosa y manipuladora. No debemos apostar nuestro bienestar personal a su integridad moral.
13. Hay un intenso proceso de propaganda para que la gente siga este tratamiento. Políticos y celebridades se toman selfies mientras reciben la inyección (tal vez en algunos casos pretendiendo ser inyectados), los medios hacen de caja de resonancia como si esto fuese lo mas correcto inteligente para hacer. No es lo apropiado para ningún tratamiento médico, menos si se trata de uno nuevo .
14. Las masas siguen en la cola, posteando fotos  siendo inyectados con la droga,  proyectando presión a sus pares para que hagan lo mismo.  Hay algo alarmante y enfermo en esto y no debemos formar parte. Ciertamente no empezaremos ahora a seguir a las masas porque se trate de una moda  .
15. Aquellos que expresan su preocupación sobre este tratamiento médico son insultados, arrinconados, burlados, censurados, llevados al ostracismo, amenazados o echados de sus trabajos. Esto incluye profesionales médicos que tienen prevenciones científicas sobre la droga y personal paramédico que ha sido testigo de reacciones adversas – incluso la muerte – de personas a su cargo luego de haber sido inyectados. Cuando el establishment purga a la gente buena que arriesga todo simplemente para expresar sus preocupaciones sobre un tratamiento médico nuevo – aún en los casos en que no se oponen al mismo abiertamente – confío más en esa gente valiente que en el establishment. Siempre. No puedo pensar en ningún caso similar en la historia en el cual la verdad y la moral hayan estado del lado del establishment.
16. Éste es el mayor experimento médico en la historia de la Humanidad.
 
17.  A propósito no se presenta como el mayor experimento histórico de la especie humana y el hecho de que es un experimento médico es, severamente disimulado.
 
18. Si hubieran sido honestos con las masas, muy pocos habrían aceptado en participar en dicho experimento. Manipular a las masas para participar en un experimento médico bajo falsas pretensiones violatorias de las bases de la ética médica y de las leyes de la democracia. No permitiré que personas sin ética que participan en tales conductas me inyecten algo.
19. El establishment médico no informa a la gente nada de todo esto. Se han convertido en agentes de márketing para una droga experimental, al servicio de compañías gigantes y políticos que han hecho acuerdo con ellos. Entran en directo conflicto con el mandato que tienen de que su único interés, es el bienestar de las personas a su cuidado. Como el establishment médico se ha vuelto corrupto, y no es más que una herramienta coorporativa y política, no confío en una droga experimental que quieren con tanta pasión inyectarme.
20. Nos presionan de varias maneras para que nos inyectemos, lo que viola la ética médica y las bases de la sociedad democrática. La mejor manera de lograr que yo no haga algo es que me presionen para que lo haga.
 
21.  El gobierno ha sellado un protocolo relacionado con el virus y el tratamiento por TREINTA AÑOS. Ésta es información que el público tiene derecho a saber, y el gobierno tiene la responsabilidad de compartir. ¿Qué es lo que están cubriendo?  ¿Realmente esperan que yo crea que todo es kosher en todo esto y que ellos están preocupados en primer lugar en mi salud? La última vez que hicieron eso fue con el Affair de Niños de Yemen [The Yemenite Children Affair]. Si usted no está familiarizado, búsquelo. Ahora están recurriendo al mismo truco. No me engañaron la primera vez, y definitivamente no me están engañando ahora.
22. ¿El gobierno comparte mis datos médicos personales con corporaciones extranjeras pero no está dispuesto a compartir su propio protocolo sobre el tema con nosotros? Yo estoy afuera.
23. El establishment ha reclutado médicos, rabinos, los medios de comunicación y las masas para arengar a la gente que no quiere ser inyectada con la nueva droga.  Nos dicen cosas horribles. Nos dicen que creemos en conspiraciones delirantes, de que estamos en contra de la ciencia, de que somos egoístas, de que somos asesinos, de que no queremos a nuestros mayores, de que es nuestra culpa de que el gobierno continúa imponiendo restricciones draconianas al público. Todo esto porque no queremos que nos inyecten con un tratamiento experimental, sin poder hacer preguntas. Nos dicen que tenemos una obligación religiosa a hacer esto, y que somos pecadores si no lo hacemos. Dicen que si no aceptamos ser inyectados debemos ser forzados a permanecer en nuestros hogares para siempre y forzarnos al ostracismo de la vida pública. Es horroroso, desagradable, una perversión al sentido común, a la moral y a la Torah. Hace que retroceda y cementa aún más mi desconfianza en estas personas y refuerza mi oposición a tomar la droga experimental. ¿Cómo se atreven?
24. Conozco varias personas que recibieron la inyección, pero ninguno de ellos estudió ciencias en profundidad, ni sopesaron cuidadosamente los beneficios contra los riesgos y decidieron que el tratamiento médico era la mejor opción para ellos. Por el contrario, recibieron la inyección por la presión mediática, la propaganda, la presión, el miedo, la confianza ciega en lo que la “mayoría de los expertos” supuestamente creen (asumiendo que ELLOS todos estudiaron todo en profundidad y en forma completamente objetiva, lo que es altamente dudoso), confianza ciega en lo que ciertos rabinos influyentes les urgen a hacer (ídem al caso anterior) o miedo histérico de que la única opción es ser inyectado o quedar seriamente enfermo por el virus. Cuando veo esta histeria masiva y una conducta de culto alrededor de un tratamiento médico, seré extremadamente suspicaz y lo evitaré.
25. Las compañías farmacéuticas han tenido una larga y gloriosa historia en masacres con drogas maravillosas que empujaron a poblaciones desprevenidas, aún luego de que tuvieran conocimiento de serios problemas. En lugar de apretar el botón de pausa y parar el márketing de esas drogas hasta que los problemas pudieran ser seriamente investigados, las compañías farmacéuticas hicieron todo lo posibles para suprimir la información y seguir distribuyendo sus productos. Cuando compañías y personas han demostrado semejante falta de preocupación por la vida humana, yo no confiaré en ellos cuando publicitan una nueva droga maravillosa. No es mi primer rodeo.
26. Es más, las historias de terror vienen a velocidad warp, pero los políticos no están preocupados en lo más mínimo, el establishment médico las deja de lado como no relacionadas o negligibles, los medios de comunicación lo ignoran, las compañías farmacéuticas avanzan a máxima velocidad y aquellos que levantan banderas rojas se los amenaza, censura y castiga. Claramente mi vida y mi bienestar no son su principal preocupación. No seré su próximo conejillo de indias en su laboratorio. No arriesgaré ser la próxima “coincidencia”.
27. Aunque algunas personas hayan muerto poco después de ser inyectadas – incluyendo gente joven y saludable – no se nos permite inferir que la inyección tenga algo que ver con eso.  De alguna manera esto es la anti-ciencia y causará la muerte de más gente. Yo creo que denegar cualquier vínculo posible, atemorizando a la gente que especula de que puede haber una conexión, y no mostrando la más mínima curiosidad para ni siquiera explorar si ese vínculo pueda existir es la definición de anti-ciencia y puede muy bien ser la causa de que más gente muera. Esas mismas personas son las que creen que yo tengo la obligación de inyectarme. Gracias, pero no.
28. Me repugna la adoración religiosa propia de un culto a un producto farmacéutico y no participaré en ese ritual.
 
29. Mi proveedor de “salud” me presiona para que me inyecte mientras no me provee información sobre el tratamiento o sobre posibles alternativas.  Todo lo que ´se lo aprendí por fuera del establishment. Información consentida se ha convertido en información amoldada. Declino.
30. Veo todas las mentiras, la corrupción, la propaganda, la manipulación, la censura, las amenazas, la violación a la ética médica, la falta de integridad en los procesos científicos, la histeria, la conducta propia de un culto, la ignorancia, la mentalidad cerrada, el miedo, la tiranía médica y política, el ocultamiento de los protocolos, la falta de sincera preocupación por la vida human, la falta de respeto básico por los derechos humanos y las libertades, la perversión de la Torah y del sentido común, la demonización de la gente buena, el mayor experimento médico de todos los tiempos llevado a cabo por codicia, las personas sin dios y poco fiable, la falta de responsabilidad de aquellos que nos demandan que arriesguemos todo…Veo todo esto y he decidido de que ellos pueden ocupar mi lugar en la fila. Yo pongo mi confianza en Dios. Usaré la mente que Él me ha concedido y confiaré en mis instintos naturales. Lo que lleva a la razón final que resume por que no quiero ser “vacunado”.
31. Todo esto carece de sentido.

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