A los 75 años, murió el reconocido cardiólogo por secuelas de COVID-19. Fue el primero que colocó un marcapasos en la guardia del San Bernardo.
Nació en Salta el 7 de agosto de 1945 y tras egresar de la escuela Normal”, con el título de maestro (profesión que nunca ejerció), cursó estudios en la Universidad Nacional de Córdoba, donde egresó como Médico con especialidad en Cardiología. De regreso a nuestra ciudad junto a su hermano Javier, en 1974 colocó el primer marcapasos en la guardia del hospital San Bernardo, a un paciente chagásico que había sufrido un paro cardíaco en el centro de la ciudad.
El 7 de abril de 1975 integró el equipo de profesionales que inauguró, también en el San Bernardo, la primera Unidad Piloto de Terapia Intensiva de Salta. Esa unidad funcionó en la guardia del nosocomio, hasta que en 1977 fue trasladada al primer piso del edificio. Junto a su hermano Javier y al Dr. Terenzano, crearon el primer consultorio en la provincia para el tratamiento e investigación del Chagas Mazza, y realizaron las gestiones para incorporar al San Bernardo el primer equipo de hemodinamia.
En ese hospital fue jefe de Servicios, jefe del Sector de Hemodinamia y Marcapasos y director. Cuando su hermano Javier asumió como ministro de Salud Pública de la Provincia, Federico le presentó la renuncia como director del Hospital por considerar que no sería “ético” que “dos hermanos pudieran brindarse ayuda o asistencia” en cargos de la función pública.
Mucha tristeza causa el fallecimiento de una persona honesta y con una gran vocación médica para ayudar al prójimo. Estas cualidades son las que tuvo durante su vida el Dr. Federico Núñez Burgos que hoy partió hacia el reino de Dios después de haber luchado contra esta terrible enfermedad que nos acecha. El Dr. Núñez Burgos fue y continuará siendo un claro ejemplo de que cuando se construye desde los valores se logra llegar al corazón de muchas personas que hoy lloran su partida. Queda el recuerdo de quien se constituye en un gran ejemplo para nuestra sociedad.
