Internacional – EEUU: Grupos de civiles armados se preparan para posibles enfrentamientos en las calles por racismo

Estados Unidos, territorio de la diversidad cultural y de razas, construido históricamente por inmigrantes, todavía no cura las heridas de la segregación racial. Más de cien años después de la abolición de la esclavitud siguen existiendo en el país grupos que defienden y promueven la supremacía blanca y el racismo.

En 2020 estos grupos, afines al famoso Ku Klux Klan (KKK), evolucionaron y empezaron a salir de las sombras. Ahora se presentan armados en las manifestaciones en contra del racismo, según dicen, para “mantener el orden y proteger los negocios”. De acuerdo con datos de las autoridades, estos grupos o milicias civiles aparecieron en las manifestaciones en por lo menos 33 estados en los últimos cuatro meses.

Desde 2015, autoridades y organizaciones civiles que se dedican al estudio del comportamiento de grupos formados por caucásicos blancos, que promueven el racismo, la xenofobia, la homofobia, el antisemitismo y la supremacía blanca, están preocupados por el aumento de las actividades que estos realizan para evidenciar su existencia.

“Parece que los esfuerzos de 2019 para seguir siendo relevantes, desde el debut de nuevos sitios web hasta la creación de contenido en formas de programas de entrevistas o folletos, han demostrado ser efectivos para mantener sus números”, expuso en un informe el Southern Poverty Law Center (SPLC).

Las demostraciones de los supremacistas blancos de los últimos tres meses han encendido las alarmas de autoridades, activistas y grupos opositores, porque se presentan armados públicamente para mostrar su descontento contra las medidas tomadas durante la pandemia por gobernadores demócratas o para mostrar su desacuerdo ante las protestas contra del racismo del movimiento Black Lives Matter.

Para muchos estadounidenses, el discurso que el presidente Donald Trump ha mantenido desde la campaña presidencial de 2016 ha sido la chispa del polvorín que hizo que los supremacistas blancos se sientan con poder de actuar y salir a las calles.

Trump ha compartido mensajes y videos en Twitter que promueven el “white power”. En el primer debate presidencial de este año, se negó a condenar la violencia atribuida a estos grupos. En sus discursos, únicamente condena los hechos vandálicos de las protestas y se niega a hablar de los casos de afroamericanos asesinados por policías.

El mes pasado el director del FBI, Christopher Wray, advirtió al Congreso sobre estos grupos, a los que ya se considera como una amenaza de terrorismo doméstico en el país. La información del organismo de seguridad indica que en los últimos años se han registrado –cada año– mil casos de acciones de grupos racistas que han sido considerados como actos de terrorismo interno en el país.

El informe de The Global Terrorism Database señala que el 35% de los actos de terrorismo doméstico registrados en el país en los últimos siete años están relacionados con personas o grupos armados de la ultraderecha y de la supremacía blanca.

En agosto pasado, en medio de las protestas en Kenosha, Wisconsin, luego de que Jacob Blake fuera baleado por un policía blanco, un joven de 17 años, de raza blanca, mató a dos personas e hirió a otras dos más con un fusil AR-15. El joven, miembro de uno de estos grupos de milicias de supremacía blanca, dejó la escena del crimen sin ser detenido o interrogado por la Policía.

Afroamericanos también se arman

Las reacciones a estos grupos y al discurso de Trump van más allá de las críticas o el descontento. Desde hace unos meses, grupos de afroamericanos también están armándose y preparándose para lo que ellos creen podría pasar pronto: enfrentamientos armados en las protestas, provocados por los supremacistas blancos.

“Esto ha sido usual en Estados Unidos. Así es como ha operado el país durante la historia. Esto empezó con violencia, cuando querían controlar la población de esclavos, con opresión. Estamos armados en casi todos los lugares a los que vamos y probablemente las Panteras van a empezar a mostrarse en público con sus armas también”, dijo a la Agencia Anadolu Yahacanon Denn Yah, presidente nacional del Partido Nuevas Panteras Negras.

Según Yahacanon, hay grupos entre la comunidad afroamericana alertando y haciendo llamados para salir al paso de estos grupos paramilitares de blancos que se muestran en las protestas para intimidar a la gente que se manifiesta en contra del racismo. Estos grupos, según el líder afroamericano, están protegidos por la Policía y operan con libertad.

“Es probable que dentro de poco veamos algún enfrentamiento. La Constitución les da a todos los ciudadanos, sin importar su color, el derecho de tener armas. Pero vivimos en dos Estados Unidos diferentes. Cuando los blancos lo hacen, entonces se habla de que es su derecho, pero cuando los negros lo hacen entonces son criminales, son amenazas o nos ponen en peligro y esta es la forma en la que empuja la propaganda en nuestra contra”, dijo.

Grupos de activistas y organizaciones de derechos humanos del país señalan que el racismo o los hechos racistas están en aumento. Algunos incluso se adelantan a advertir que si Trump se mantiene en el poder, este problema crecerá aún más, en parte por el discurso presidencial de apoyo a los grupos de la supremacía blanca.

“Si él (Trump) sigue en el poder, seguramente va a haber más violencia racista y enfrentamientos en las calles. No hay diferencia entre el Ku Klux Klan de antes y los grupos de hoy. Solo son nombres diferentes y ropas diferentes. Muchos de sus miembros están protegidos por la Policía. Muchos blancos creen que si no les gusta la gente negra tienen licencia para matarlos y gozarán de impunidad”.

“Trump está animando a la violencia”

Trump ha animado y respaldado a los grupos de la supremacía blanca como ningún otro presidente lo ha hecho públicamente en Estados Unidos. Los presidentes Ronald Reagan, George Bush, Bill Clinton y hasta George W. Bush condenaron en su momento hechos violentos relacionados con el racismo.

Cuando en Charlottesville un miembro de estos grupos atropelló a un grupo de manifestantes y mató a dos de ellos, el presidente se negó a condenar el hecho y prefirió desviar la atención diciendo que también hay grupos violentos en la izquierda. Entonces los grupos afines al KKK agradecieron en las redes sociales a Trump por su postura.

“El discurso del presidente Trump está animando a la violencia. Decirles a los grupos supremacistas blancos “retrocedan y esperen”, es sumamente peligroso. Claramente, él (Trump) los ha animado a que salgan y vemos que están saliendo sin temor; los vimos disparando a gente en Kenosha. Las palabras de Trump reflejan el peligro de que más violencia se desate en el país”, dijo Vicky Ross, del Pace Center de Western New York.

A esto se suma la postura de Trump con respecto a la posibilidad de perder las elecciones de noviembre. El presidente ha rechazado en varias ocasiones comprometerse a una transición pacífica si pierde las elecciones, lo que aumenta la preocupación en el país con respecto a que los hechos de violencia atribuidos a los grupos de la supremacía blanca se detonen en noviembre.

“Tenemos las elecciones a la vuelta de la esquina y también es peligroso que el presidente no esté comprometido a aceptar los resultados de las elecciones. En este momento y frente a esto, estos grupos representan una verdadera amenaza para el país. Tengo que decir que algo va a pasar si él pierde y no acepta los resultados. Estamos en tiempos muy peligrosos y todo esto ha aumentado desde 2016”, agregó Ross.

Fuente: AA.com

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