El pasado 10 de diciembre, se llevó a cabo en la Legislatura Provincial la asunción del nuevo gobernador de la provincia, Gustavo Saénz. En el lugar estuvo presente el Partido Obrero, manifestándose en contra de esta asunción.
Garbriela Jorge, dirigente del PO, contó la postura del partido frente a esta situación, asegurando que “un gabinete de derecha, muestra un gobierno que tiene que ir a una confrontación directa con la población.”
Sobre las expectativas por el inicio del nuevo gobierno, la dirigente remarcó que “el apoyo que Urtubey y Romero le brindaron en esta transición seguramente va a tener prendas de cambios y eso va a ser un enorme condicionamiento. Ya el ministro Dib Ashur planteó que va a reperfilar la deuda, y esto no es otra cosa que una enorme presión capitalista para defender los intereses de quienes le han prestado el apoyo a Sáenz, y ahí va a tener un condicionante. Pero fundamentalemente el condicionante más profundo que va a tener el gobierno de Sáenz es una enorme confrontación con la clase obrera, ya en una elección que para nosotros no desenvolvía una salida a la crisis nacional, Urtubey ha salido en su momento y ahora será Gustavo Sáenz, a confrontar con la docencia que reclama la cláusula gatillo, que se reconozca y sostenga porque los salarios están condicionados por la inflación. La titularización y el pase a planta no sólo de los trabajadores de la educación, en general de las centralizadas del gobierno, y es un punto que no va a menguar.”
Sobre el vínculo y comparación con gobiernos anteriores, Gabriela Jorge sostuvo: “Este gobierno que asumió diciendo que es lo hace continuando un modelo que fracasó, el de Macri, pero también en la provincia como el de Romero y el de Urtubey, que representa intereses contrapuestos y ajenos a la población”.
Finalmente, la dirigente también hizo hincapié en el rol de la policía de la provincia: “Hoy asume la Jefa de Policía, que cambia de género del Jefe de Policía, pero la institución está completamente sumida en una política de gatillo fácil, de una descomposición completa del aparato policial. Hoy la población reclama que se acabe con la impunidad y con esta policía brava que sólo le sirve al gobierno para reprimir al conjunto de trabajadores, pero para nada establece mecanismos de seguridad, porque es cuestionada por casos de corrupción, narcotráfico y trata de personas.”
