El caso D’Alessio y la crisis del Gobierno desgastan a la Coalición Cívica de Elisa Carrió

La crisis del Gobierno que comenzó a roer los lazos de los radicales con el PRO ya afecta al funcionamiento interno de la Coalición Cívica, que también quedó salpicada por el caso del espía Marcelo D’Alessio.

La Coalición, la tercera pata del frente Cambiemos, tuvo en mayo su peor mes desde que Mauricio Macri llegó al Gobierno.

La líder del partido, Elisa Carrió, quedó imputada a principios de este mes por el juez federal Alejo Ramos Padilla junto a dos de sus máximas colaboradoras, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, por presunto espionaje ilegal y extorsión en el caso que involucra al fiscal Carlos Stornelli.

Oliveto es quien está más preocupada de las tres por el avance de la causa en el juzgado de Dolores. Y pese a que por momentos Carrió atraviesa períodos de largas ausencias, Oliveto se siente contenida por Lilita.

No sucede lo mismo con Zuvic. Mónica Frade, abogada de Carrió, dijo semanas atrás en el programa de Maurio Viale que ponía las manos en el fuego por Lilita y por Oliveto. Cuando Viale le preguntó si las ponía por Zuvic, respondió: “Zuvic no sé qué está investigando en este momento”.

Oliveto desconfía de los modos de Zuvic, que tampoco se esmera en mejorar la relación. “Se pelean por ver quién le lleva la cartera a Lilita”, dijeron a LPO fuentes del partido.

La santacruceña, pese a estas rencillas, tiene el aval de Carrió para competir por una banca de diputada por la Capital, como anticipó LPO. Tuvo un primer paso fallido en la campaña, cuando anunció en TN que presentaría una denuncia contra Alberto Fernández como “organizador de una asociación ilícita”, dos días después de que Cristina lo convirtiera en candidato a presidente. Al otro día, en una suerte de marcha atrás, dijo a LN+ que sólo haría una “advertencia” a Fernández.

Lilita quedó muy golpeada por la estruendosa derrota de Cambiemos en Córdoba, adonde se instaló en las semanas previas de las elecciones para apoyar al radical Mario Negri.

Esa provincia también fue un caso testigo del estado anárquico de la Coalición: el presidente del partido a nivel provincial, Gregorio Hernández Maqueda, salió a tratar de ladrón a Schiaretti el día de la elección. Antes había sugerido que Macri no quería que el “Gringo” perdiera en Córdoba.

“Le pido por favor que no tome en cuenta las palabras de Gregorio Maqueda. No son la expresión de la Coalición Cívica de Córdoba, y menos aún son mis expresiones”, aseguró Lilita en el búnker de Negri, cuando envió sus felicitaciones a Schiaretti.

La falta de conducción de Lilita se hizo evidente este jueves en la Legislatura porteña. Los legisladores de la Coalición Cívica votaron a favor del pliego de Santiago Otamendi como juez del Tribunal Superior de Justicia. Otamendi trabajó hasta el momento como segundo de Germán Garavano, uno de los enemigos de Carrió en el Gobierno. A tal punto de que Lilita presentó un pedido de juicio político contra el ministro de Justicia. Los legisladores de la CC también votaron el pliego de la otra flamante jueza del TSJ, Marcela de Langhe, que responde a Daniel “Tano” Angelici. El otro gran enemigo (La Política Online).

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