El Senado de la Nación convirtió en ley de inclusión laboral para la población trans, travesti y transgénero, que establece que el Estado debe contratar, al menos, al 1 por ciento de la dotación de la administración pública, en todas las modalidades de contratación regular vigentes a personas travestis, trans y transgénero.. La iniciativa tuvo un gran respaldo, ya que 55 legisladores votaron a favor de ella, recibió un voto en contra y seis abstenciones.
Según consignó Télam, en la apertura del debate, la presidenta de la Banca de la Mujer, Norma Durango, declaró que la ley “produce una hermosa y estupenda sensación” ya que “después de tantos años nuestro país tendrá una ley que beneficia al colectivo de gays, lesbianas, travestis, trans y otra identidades de género”.
En el mismo sentido, remarcó que “es la oportunidad de revertir una realidad de discriminación y violencia que somete a las personas travestis, trans y transgéneros”.
También subrayó que se discute “algo más que el cupo laboral” y afirmó que es un debate sobre “derechos humanos”.
Durango marcó que las personas de este colectivo “continúan recibiendo restricciones par acceder al trabajo y dificultades para vivir en condiciones dignas” y recordó que la expectativa de vida es de entre 35 y 40 años.
