https://www.youtube.com/watch?v=onRt95OIf0I&feature=youtu.be&ab_channel=DireccionCorrecta
En este video, aparece el Dr. Pablo Goldschmidt quien es bioquímico de la Universidad de Buenos Aires, diplomado en Biología en la Pitié-Salpetrière de París. Doctor en Farmacología Molecular en París VI. Virólogo de los institutos Curie y Pasteur. Docente en distintas universidades y centros de estudio (UNAM-México, U. Ginebra-Suiza, U. de Viena-Austria, Tongren University Hospital-China, entre otras). Es autor además de varios libros.
Durante su elocución, afirma que “hubo mucha gente que falleció, pero no sé si hubo mucha más que la que falleció en 2018. En ese momento hubo muchas muertes por enfermedades respiratorias y muchísimas más en el 2005 y no se cerró ningún país. Hay un problema de evaluación, de análisis y de cómo las autoridades fueron forzadas a tomar decisiones que a lo mejor no hubieran tomado. Esta situación de encierro, de pánico, de pérdida de libertad, que no haya prácticamente cultos abiertos, que tribunales cierre, que la Cámara de Diputados y Senadores cierre y que todo dependa del Ejecutivo. Hubo una fuerte restricción democrática que va mucho más allá del virus y eso es lo que preocupa”.
“Estamos en una instancia monotemática en la cual un virus respiratorio ocupa todos los medios de comunicación, todo el saber médico, todo el saber científico y que desgraciadamente los epidemiólogos o ciertos infectólogos han ocupado hasta el espacio político, y el poder político se vio obligado a tener que moverse en función de lo que ciertos expertos les indican, sin que los expertos tengan evidencia de lo que estaban diciendo”, afirmó el médico.
“¿Cómo es posible que cuando hubo 11 mil personas fallecidas sin pruebas definitivas hasta el 16 de marzo se cierra el mundo por primera vez en la historia? ¿Qué poder se le dio a los que están haciendo matemáticas o bio estadísticas para que decidan sobre la vida, el trabajo y los proyectos de la humanidad?”, se preguntó el experto, y concluyó: “Hubo ciertos modelos estadísticos que ahora se probaron que estaban mal, como el del Imperial College London. No va a haber 200 millones de personas que fallecen, va a haber muchos, probablemente 600 o 700 mil personas, que tal vez sea la misma cantidad que hubo en el 2018”.
“El modelo que hicieron asustó tanto que el poder político hizo que la gente se quede en la casa. No fue el poder político el que cometió el error, el error vino de los pseudos peritos”, describió Goldschmidt.
Sobre el final, se preguntó “qué sentido tiene asustar a todo un país, a todo un continente, a todo un planeta, cuando no tenemos líneas de base”, y pidió que “protejamos a los vulnerables y dejemos a los otros que vivan protegidos, pero no encerrados. El problema es el encierro, no la precaución”.
