Huevo entero o claras: los factores clave a considerar para cuidar la salud cardiovascular

La alimentación cotidiana y los antecedentes clínicos influyen en las pautas nutricionales destinadas a reducir los factores asociados con afecciones cardiovasculares.

La elección entre huevo entero y clara depende del estado de salud y del patrón alimentario completo. Para la mayoría de los adultos sanos, ambos pueden formar parte de una alimentación orientada a cuidar el corazón, con diferencias nutricionales que conviene considerar.

La yema concentra colesterol, pero también nutrientes

Un huevo entero aporta proteínas y nutrientes como vitamina D y colina, que se encuentran principalmente en la yema. Esta parte también contiene grasa y colesterol dietario.

La clara, en cambio, ofrece proteína con cantidades prácticamente nulas de grasa y colesterol, por lo que puede ser una alternativa útil cuando se busca reducir esos componentes de la dieta.

Infografía con ilustraciones de huevos, yemas y esquemas nutricionales organizados en columnas con textos e iconos sobre fondo claro.Una alimentación equilibrada debe considerar tanto los nutrientes del huevo como los alimentos que acompañan su consumo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nutricionista y profesora de la Universidad de Boston, Joan Salge Blake, explicó a Real Simple que los huevos son bajos en grasas saturadas, que eleva el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL). También señaló que retirar la yema implica dejar de consumir vitamina D y colina.

La Asociación Americana del Corazón sostiene que los estudios no suelen mostrar una relación entre el colesterol de los alimentos y el riesgo cardiovascular. Su recomendación se centra en calidad de la alimentación, con frutas, verduras, cereales integrales, fuentes saludables de proteína y lácteos bajos en grasa.

La organización indica que una persona sana puede incorporar hasta un huevo entero diario dentro de ese esquema, mientras que los adultos mayores con niveles saludables de colesterol pueden consumir dos.

Huevos blancos y marrones dentro de un envase de cartón y tres huevos sobre una encimera de mármol.El huevo entero aporta proteínas, vitamina D y colina. (Imagen Ilustrativa)

Las claras ofrecen proteína sin el colesterol de la yema

La diferencia es relevante para las personas que tienen colesterol LDL elevado, enfermedad cardiovascular o restricciones indicadas por un profesional.

El cardiólogo Pradeep Natarajan, director del Centro de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares de Massachusetts General Hospital, señala que los huevos pueden incluirse con moderación en una dieta cardiosaludable. No obstante, quienes ya tienen colesterol alto o enfermedad cardíaca pueden necesitar límites más estrictos y una consulta individual con su médico o nutricionista.

Tostada integral con aguacate, espinaca y huevo poché con yema líquida, semillas de chía y lino, aceite de oliva, bayas y café.Los vegetales y los cereales integrales mejoran el perfil nutricional de una comida con huevo. (Imagen Ilustrativa)

En esos casos, las claras permiten mantener parte del aporte proteico del alimento sin sumar el colesterol dietario de la yema. No obstante, reemplazar sistemáticamente el huevo entero por claras también reduce la ingesta de los nutrientes que aporta la yema.

La decisión, por lo tanto, no depende solo del alimento aislado, sino de los análisis clínicos, antecedentes de cada persona y el resto de sus comidas. Puntos a tener en cuenta:

  • Un huevo entero grande contiene alrededor de 186 miligramos de colesterol, concentrados en la yema, según Massachusetts General Hospital.
  • Las claras no aportan colesterol y contienen muy poca grasa.
  • Un huevo entero aporta aproximadamente 6 gramos de proteína, de acuerdo con esa institución.
  • Las recomendaciones pueden variar ante diabetes, enfermedad cardíaca previa o colesterol LDL elevado.
Un huevo quebrado con la yema y la clara visibles, junto a la mitad de su cáscara vacía, sobre una superficie de mármol veteado.La yema concentra la mayor parte del colesterol dietario del huevo. (Imagen Ilustrativa)

El acompañamiento del huevo pesa más que la elección aislada

La forma de integrar los huevos a una comida modifica el resultado nutricional. Blake planteó que una preparación con vegetales y pan integral difiere de un plato acompañado por carnes procesadas, que suelen aportar más grasas saturadas.

La Asociación Americana del Corazón también advierte que las investigaciones sobre huevos se han visto dificultadas porque a menudo se consumen junto con alimentos ricos en grasa, lo que complica atribuir un efecto cardiovascular al huevo por sí solo.

Platos con huevos duros cortados a la mitad, un omelet con perejil, huevos revueltos con pimienta y tostadas en una mesa de madera.Las personas mayores con niveles saludables de colesterol pueden consumir hasta dos huevos al día. (Imagen Ilustrativa)

Por ello, el foco puede ponerse en el conjunto del plato: verduras, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales, pescado y otras fuentes de proteína magra. Estas pautas coinciden con la orientación de la Asociación Americana del Corazón para reducir el riesgo cardiovascular a través de una alimentación equilibrada.

Para un adulto sano, el huevo entero puede aportar variedad nutricional sin que la yema deba excluirse de forma automática. Para quienes reciben indicaciones de limitar colesterol o grasa, las claras pueden encajar mejor. La cantidad adecuada y frecuencia de consumo deben ajustarse con un profesional de salud cuando existen factores de riesgo cardiovascular.

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