La enviada diplomática Ahuva Spieler Reshef recordó cómo vivió aquella jornada junto a su familia y pidió que el terrorismo no sea “normalizado ni justificado nunca”. El acto se realizó en el Palacio Libertad de Buenos Aires.
La Embajada de Israel en Argentina homenajeó este miércoles a las víctimas del ataque del 7 de octubre de 2023 en el Palacio Libertad, en Buenos Aires, al cumplirse tres años del ataque de Hamas contra comunidades del sur israelí, bases militares y asistentes al festival de música Nova.
La ceremonia reunió a familiares de víctimas, sobrevivientes, dirigentes políticos, empresarios y representantes diplomáticos. El acto recordó a las alrededor de 1.200 personas asesinadas y a las 251 que fueron secuestradas y trasladadas a Gaza durante el ataque iniciado a las 6.29 de aquella mañana.
Entre los asistentes estuvieron el ministro de Defensa, Carlos Presti; el empresario Marcelo Mindlin; los dirigentes Sabrina Ajmechet, Maximiliano Ferraro, Santiago Santurio, Waldo Wolff, Jorge Telerman y Juan Manzur; el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas; el presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Osvaldo Armoza, y la embajadora de Israel, Ahuva Spieler Reshef.

La ceremonia comenzó con el Himno Nacional argentino y fue conducida por el periodista Alfredo Leuco. Spieler Reshef pronunció su primer discurso oficial en la Argentina y se dirigió de forma especial a los familiares presentes: “Pido perdón porque tuvieron que revivir de nuevo este trauma”.
Las imágenes y los audios que reconstruyeron el ataque
Antes del inicio del acto, una mesa exhibía fotografías de víctimas del 7 de octubre junto a rosas blancas. Cada imagen incluía un nombre, referencias a la vida de la persona retratada y las circunstancias de su muerte, ya fuera durante el ataque o después de haber permanecido secuestrada.
También se instalaron atriles con imágenes tomadas durante aquella jornada. La muestra buscó reconstruir historias personales a partir de los datos que acompañaban cada fotografía, en un homenaje centrado en las víctimas y en sus familias.
Uno de los pasajes de mayor impacto fue la reproducción de audios de comunicaciones realizadas durante el ataque. En una de esas grabaciones se escuchaba a un niño pedir ayuda después de que sus padres fueran asesinados.

En otro audio, una joven que estaba en el festival Nova advertía que les estaban disparando. La sucesión de esas voces trasladó por unos minutos al auditorio a la mañana del 7 de octubre de 2023, mientras en las pantallas se proyectaban videos sobre el ingreso de los atacantes al sur de Israel.
Las imágenes mostraron ataques contra comunidades, instalaciones militares y el festival de música. Parte del material había sido registrado por cámaras que llevaban los propios atacantes. Algunos invitados abandonaron por unos minutos el salón entre lágrimas, entre ellos familiares de víctimas.
El recuerdo de la embajadora sobre el 7 de octubre
Spieler Reshef se presentó ante los asistentes como la nueva embajadora de Israel en la Argentina y explicó que había elegido hablar del 7 de octubre en su primera intervención oficial porque, según sostuvo, hay hechos que pasan a formar parte de la identidad de un pueblo.
“Hay sucesos que no solo pasan de formar parte de nuestra historia, pasan a formar parte de quiénes somos, de cómo nos definimos”, afirmó. Para la diplomática, el ataque es uno de esos momentos para Israel.

La embajadora relató cómo vivió aquel sábado en su casa junto a su familia. Sus dos hijos cumplían entonces el servicio militar obligatorio y uno de ellos recibió la orden de regresar a su base pocas horas después de haber vuelto al hogar.
Spieler Reshef recordó que el uniforme de su hijo estaba en el lavarropas. “De inmediato frené el ciclo de lavado, saqué sus prendas e hice lo que pude. Lo sequé, lo planché y lo preparé para que pudiera cumplir con su deber”, contó.
La diplomática dijo que durante un mes no tuvo noticias de su hijo. Al día siguiente del ataque, viajó desde Modiín hasta Jerusalén para llegar a la Cancillería y encontró una ruta vacía. “Era como si todo un país hubiera contenido la respiración”, expresó.
En ese pasaje, vinculó su experiencia con la de miles de familias que aguardaban un llamado o una noticia sobre sus seres queridos. También se refirió a quienes salieron a buscarlos sin saber qué podían encontrar.
“No pretendo ni me atrevo a describir su dolor. Quiero reconocerlo, quiero honrarlo”, manifestó ante los familiares de víctimas y secuestrados presentes en la sala.

La condena al terrorismo y la referencia a Buenos Aires
Spieler Reshef definió lo ocurrido el 7 de octubre como “un ataque deliberado y brutal, una masacre acompañada de secuestros, torturas y violencia sexual”. Sostuvo que Hamas recibió apoyo, financiamiento y entrenamiento de actores que buscan usar el terror contra Israel y el mundo occidental.
La embajadora señaló a Irán entre esos actores y vinculó su mensaje con la experiencia de la Argentina frente a los atentados. “Quizás aquí, en Buenos Aires, no haga falta explicar demasiado lo que significa el terrorismo”, dijo.
“La ciudad ya lo conoció, lo sufrió en su propio corazón, no una, sino dos veces”, agregó. Luego remarcó: “No es una diferencia de opiniones, no es un desacuerdo político, es terrorismo”.
La representante israelí pidió reconocer, condenar y enfrentar al terrorismo de forma conjunta. También cuestionó a quienes, según expresó, legitiman o difunden discursos que presentan la violencia como resistencia y convierten a las víctimas en responsables.

“Las palabras importan, porque pueden cambiar la manera en que una sociedad interpreta los hechos”, afirmó. Spieler Reshef agradeció al pueblo y al Gobierno argentino por su accionar y por haber entendido que, frente al terrorismo, “la ambigüedad también puede tener consecuencias”.
El ataque del 7 de octubre y las víctimas de distintas nacionalidades
El ataque comenzó a las 6.29 del sábado 7 de octubre de 2023, durante Shabat y mientras Israel celebraba Simjat Torá. Tras una descarga de cohetes desde Gaza, integrantes de Hamas y de otros grupos armados atravesaron la frontera por distintos puntos.
Los atacantes ingresaron a comunidades del sur de Israel, bases militares y el predio donde se realizaba el festival Nova. El saldo fue de alrededor de 1.200 muertos y 251 personas secuestradas y trasladadas a Gaza.
Spieler Reshef señaló que entre las víctimas y los secuestrados hubo argentinos, israelíes y personas de decenas de nacionalidades. Mencionó a niños, ancianos, jóvenes que asistían a un festival de música, activistas que trabajaban por la paz y familias que se encontraban en sus casas.
“Hubo judíos, cristianos y musulmanes”, enumeró. Según la embajadora, el ataque también alcanzó a hogares argentinos por la presencia de ciudadanos del país entre las víctimas y los secuestrados.

Por ese motivo, sostuvo que sus nombres y la preservación de su memoria no pertenecen solo a la historia de Israel. “También forman parte del legado de Argentina”, afirmó.
La diplomática retomó al final de su discurso la imagen del uniforme de su hijo. Lo describió como el gesto de una madre que intenta hacer lo que puede frente a una situación que todavía no logra comprender, mientras su hijo parte para cumplir con su deber.
“Un soldado se puso el uniforme y acudió a proteger a su pueblo. Una familia buscó a los suyos. Abuelos esperaron una llamada”, dijo. Luego señaló que el país tuvo que aprender de una manera brutal que ese día formaría parte de su identidad.
Las ofrendas florales y el silencio de los familiares
Hacia el final del homenaje, familiares de personas asesinadas y allegados de quienes fueron secuestrados subieron al escenario para recibir y colocar ofrendas florales enviadas en representación del Estado de Israel, la Argentina y la comunidad judía.

Entre quienes participaron estuvo Silvia Cunio, madre de los hermanos argentino-israelíes David y Ariel Cunio, víctimas del secuestro. El ministro de Defensa acompañó también a familiares de víctimas durante ese tramo de la ceremonia.
Detrás de ellos, las pantallas mostraron la imagen de numerosas velas encendidas. Los familiares permanecieron frente al escenario mientras el salón quedó en silencio.
La embajadora concluyó su discurso con un llamado a continuar apostando “al futuro, a la vida” y a sostener la memoria de quienes murieron. “No permitir que el terrorismo sea ni normalizado ni justificado nunca, nunca jamás”, expresó.
Durante el acto, la madre de un joven que murió en el Festival Nova contó parte de su historia. “Keshet significa arcoiris. Era un chico que desde niño le gustaban los fideos con bolognesa y caminar sobre sus manos. Muchos decían que iba a trabajar en un circo de grande. A mi hijo no le gustaba tanto la escuela, pero si la música y los festivales”, contó la mujer con la vos entrecortada.
Casarotti explicó que su vida cambió para siempre luego del crimen de su hijo, pero afirmó que “vuelve a elegir la vida. Para también honrar la memoria de Keshet y del resto de las víctimas”.
