De qué manera lo que consumimos impacta en el aliento y la transpiración, y qué alimentos conviene moderar

Los compuestos presentes en diversos productos y preparaciones pueden manifestarse mediante la respiración o los poros. Cómo revertirlo.

Lo que se come puede modificar el aliento, la intensidad de la transpiración y el olor que queda en la piel. Algunos ingredientes activan la sudoración; otros liberan compuestos que el organismo elimina a través de la respiración o los poros. Por eso, la dieta puede influir en el olor corporal y en la cantidad de sudor.

La relación no implica que estos alimentos deban desaparecer de la alimentación. Varios aportan nutrientes necesarios, como proteínas, vitaminas y fibra. La clave está en observar cómo responde cada cuerpo y moderar el consumo en situaciones en las que se busca evitar un aliento persistente o una mayor transpiración.

Según informó GQ, la explicación se vincula con la química corporal y con el proceso digestivo. La Cleveland Clinic señala que el aroma puede cambiar después de ingerir comidas picantes o alimentos con compuestos sulfurados, como el ajo, debido a que algunas de esas sustancias salen del organismo a través del sudor.

Las especias intensas pueden aumentar la transpiración

El curry, el comino y otras especias concentradas pueden dejar un olor perceptible durante varias horas, tanto en el aliento como en la piel. Algunos de sus componentes pasan al torrente sanguíneo y llegan a las glándulas sudoríparas, donde pueden alterar el olor natural de la transpiración.

Comino negro, especia natural con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, ideal para la cocina y el bienestar general - (Imagen Ilustrativa Infobae)El curry y el comino generan un olor perceptible en el aliento durante varias horas (Imagen Ilustrativa)

Los platos picantes producen un efecto distinto, aunque relacionado. La capsaicina, presente en los chiles, puede elevar la sensación de calor y hacer que el cuerpo sude más. El sudor por sí mismo no siempre tiene un olor fuerte, pero la humedad favorece la proliferación de bacterias sobre la piel. Esa interacción puede intensificar el olor corporal, sobre todo en zonas como las axilas.

Reducir el picante antes de una cita, una presentación o una jornada extensa fuera de casa puede ser útil para quienes notan ese efecto. No obstante, la respuesta varía según el metabolismo y la tolerancia individual.

El ajo y la cebolla liberan compuestos que llegan al aliento y a los poros

El ajo y la cebolla se encuentran entre los alimentos más asociados al mal aliento. Al digerirlos, el organismo descompone sus compuestos sulfurados, que pueden circular en la sangre y eliminarse mediante la respiración y la transpiración.

Pila de cebollas blancas peladas con ligeros tonos verdes en el extremo superior.Los compuestos sulfurados del ajo y la cebolla se eliminan mediante la respiración y los poros tras la digestión (Imagen Ilustrativa)

La Universidad Estatal de Ohio explica que el consumo de estos ingredientes puede advertirse por dos vías: el aliento y los poros. Además, ambos alimentos pueden estimular el metabolismo y elevar la producción de calor corporal, lo que aumenta la sudoración en algunas personas.

El cepillado dental, el hilo dental y el enjuague bucal pueden reducir los efectos sobre el aliento, aunque no eliminan de inmediato los compuestos que ya entraron en circulación. Mantenerse hidratado también ayuda a evitar la sequedad de la boca, una condición que favorece los olores persistentes.

La carne roja y algunos vegetales pueden modificar el olor

La carne roja aporta proteínas y otros nutrientes, pero su digestión puede ser más lenta y compleja que la de otras fuentes proteicas. De acuerdo con la información recogida por GQ, ciertos residuos derivados de ese proceso pueden mezclarse con el sudor y producir un olor más marcado después de comer carne roja.

Vista cercana de un trozo de carne roja cruda, mostrando el patrón de la fibra muscular entrelazada con vetas de grasa blanca y un color rojo intenso.La digestión de la carne roja genera residuos metabólicos que pueden alterar el olor de la transpiración (Imagen Ilustrativa)

Los vegetales crucíferos, entre ellos el brócoli, la coliflor y el repollo, contienen compuestos de azufre. En cantidades habituales forman parte de una dieta saludable, pero una ingesta elevada puede contribuir a cambios en el aliento, los gases y el olor de la transpiración.

Los espárragos generan un caso particular. En algunas personas, sus compuestos se eliminan por la orina y provocan un aroma sulfuroso poco después de comerlos. No todos perciben ese cambio, ya sea porque no producen esas sustancias o porque no pueden detectarlas.

El alcohol afecta el aliento y favorece la deshidratación

El alcohol puede alterar el aliento por más de un motivo. Reduce la humedad bucal y puede afectar el equilibrio de bacterias en la boca, dos factores que facilitan la aparición de halitosis. También se metaboliza en acetato, una sustancia que el cuerpo elimina parcialmente a través de la respiración y el sudor.

Cuanto mayor es el consumo de alcohol, más puede intensificarse la transpiración y su olor, según la información atribuida a la Universidad Estatal de Ohio. Beber agua durante y después del consumo puede aliviar la deshidratación, pero no sustituye una higiene bucal adecuada ni elimina los efectos del metabolismo del alcohol.

(Imagen Ilustrativa Infobae)La trimetilaminuria impide descomponer un compuesto de los mariscos y provoca un aroma a pescado (Imagen Ilustrativa Infobae)

El olor a pescado tras comer mariscos puede requerir una consulta médica

Los pescados y mariscos no suelen generar un olor corporal intenso en la mayoría de las personas. Sin embargo, quienes padecen trimetilaminuria pueden desarrollar un aroma similar al del pescado después de consumirlos. Se trata de un trastorno metabólico poco frecuente que impide descomponer correctamente la trimetilamina, presente de manera natural en esos alimentos.

La trimetilaminuria puede manifestarse varias horas después de una comida. Ante un olor persistente, inusual o que aparezca de manera recurrente tras ingerir mariscos, la recomendación es consultar con un profesional de la salud para descartar esa condición u otras causas.

Para contrarrestar los olores, expertos consultados por GQ mencionan alimentos frescos como apio, manzanas, naranjas y hierbas aromáticas, especialmente para mejorar el aliento. La hidratación, un antitranspirante, la higiene bucal y el uso de prendas transpirables completan las medidas cotidianas para reducir el sudor y sus efectos.

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