La nueva disposición beneficia a adultos mayores que perciben haberes mínimos a través de ANSES, con el fin de compensar el deterioro del poder adquisitivo provocado por la fórmula de movilidad vigente hasta 2024.
Los jubilados, pensionados y titulares de prestaciones no contributivas de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) recibirán un refuerzo en sus ingresos el próximo meses. El Gobierno nacional confirmó, una vez más, el pago del Bono Extraordinario Previsional de hasta $ 70.000, cuyo valor final dependerá del monto que perciba cada beneficiario.
El plus estará dirigido a quienes cobran jubilaciones y pensiones contributivas, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y distintas pensiones no contributivas administradas por ANSES. El decreto establece que el adicional se liquidará por titular y que los beneficios deberán estar vigentes durante el mismo mes de acreditación.
Tal como es habitual, el Gobierno estableció que, para quienes superen ese umbral, el bono disminuirá de forma proporcional: recibirán únicamente la suma necesaria para que su ingreso total alcance el equivalente al haber mínimo más los $ 70.000 previstos como máximo.
El decreto define que las personas cuyos haberes, considerados en conjunto, sean menores o iguales al haber mínimo tendrán derecho a cobrar el monto máximo del refuerzo. En esos casos, el bono de $ 70.000 se abonará íntegramente junto con la prestación de octubre.
Para determinar el acceso, ANSES deberá considerar la suma de todas las prestaciones previsionales vigentes que perciba una misma persona. Por lo tanto, el análisis no se limitará a un único beneficio cuando el titular cobre más de una jubilación, pensión u otra prestación incluida en el régimen.
El Bono Extraordinario Previsional tendrá carácter no remunerativo. Además, el decreto indica que no podrá sufrir descuentos ni ser tenido en cuenta para calcular otros conceptos, por lo que deberá acreditarse como un pago adicional independiente del haber mensual.

El universo alcanzado contempla a titulares de prestaciones contributivas previsionales a cargo de ANSES, otorgadas bajo la Ley N.º 24.241, regímenes nacionales anteriores, sistemas especiales ya derogados y cajas previsionales provinciales o municipales que fueron transferidas a la Nación.
También están incluidos los beneficiarios de la PUAM, una prestación creada por la Ley N.º 27.260. A ese grupo se suman las pensiones no contributivas por vejez, invalidez y para madres de siete hijos o más, además de otras pensiones no contributivas y pensiones graciables que paga la administración previsional.
Desde julio de 2024, la movilidad previsional se actualiza mensualmente de acuerdo con la variación del Nivel General del Índice de Precios al Consumidor Nacional que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Ese cambio fue introducido mediante el Decreto N.º 274/24.
El decreto que dispone el bono de octubre sostiene que el refuerzo busca compensar los efectos que la normativa anterior tuvo sobre los haberes de menores ingresos. También menciona que, desde enero de 2024, se otorgaron ayudas económicas y bonos previsionales con distintos montos para sostener los ingresos de jubilados y pensionados.
La Jefatura de Gabinete de Ministros deberá realizar las adecuaciones presupuestarias necesarias para cumplir con el pago. Por su parte, ANSES quedó facultada para emitir normas complementarias, administrar la liquidación, efectuar controles y recuperar eventuales percepciones indebidas vinculadas con el bono.
De hecho, la medida llega luego de que el Gobierno estableciera el aumento que tendran los beneficiarios del sistema previsional el próximo mes. La suba será del 1,66%, acorde al último dato de la inflación. De esta manera, el haber mínimo pasó a ser de $435.748,51, mientras que el máximo quedó fijado en $2.932.174,85. La medida comprende a jubilaciones, pensiones, la Prestación Básica Universal y la Pensión Universal para el Adulto Mayor.
