Organizaciones ambientales y vecinos expresaron su preocupación por la posible reactivación del Proyecto León, una iniciativa de exploración de cobre y plata en el departamento Metán. Advierten sobre posibles riesgos para el agua y el entorno natural.
Vecinos y organizaciones ambientales de Metán manifestaron su rechazo a la posible reactivación de un proyecto de megaminería a cielo abierto en la zona y reclamaron que se analicen de manera exhaustiva sus posibles consecuencias ambientales.
La preocupación está vinculada al denominado Proyecto León, una iniciativa de exploración de cobre y plata que ya había generado resistencia en la comunidad y que fue suspendida años atrás. Según antecedentes del conflicto, el proyecto se encuentra asociado a una zona de importancia hídrica, por lo que uno de los principales planteos está relacionado con la protección de las fuentes de agua.
Durante una reunión realizada en el Concejo Deliberante de Metán, referentes ambientales y vecinos plantearon sus objeciones y pidieron que la comunidad tenga acceso a información precisa sobre las características del emprendimiento y sus eventuales impactos.
Entre los principales puntos de preocupación aparecen el uso del agua, la posible contaminación de cursos y reservas hídricas, la alteración del ambiente y las consecuencias que una explotación de gran escala podría generar sobre el patrimonio natural y cultural de la región.
Los antecedentes también pesan en el debate. El proyecto había sido suspendido en 2008 y desde entonces el tema volvió periódicamente a la agenda local.
Los vecinos sostienen que cualquier eventual avance sobre el emprendimiento debería contemplar estudios ambientales completos, mecanismos de participación ciudadana y controles que permitan evaluar los efectos acumulativos de la actividad.
La discusión vuelve así a instalar en Metán el debate sobre el desarrollo de proyectos mineros y la necesidad de compatibilizar las actividades productivas con la protección de los recursos naturales, especialmente el agua.
