Cerraron temporalmente el circuito más concurrido de Cataratas del Iguazú como medida preventiva. Desde el 3 de agosto los visitantes no podrán acceder al sector para resguardar la infraestructura.
Las Cataratas del Iguazú registran actualmente una crecida histórica, asociado a lluvias intensas en el sur de Brasil y a proyecciones meteorológicas que anticipan la llegada del fenómeno Super Niño. Ante este escenario, la Administración de Parques Nacionales decidió cerrar de manera preventiva el circuito Garganta del Diablo a partir del 3 de agosto, con el objetivo de resguardar la infraestructura y garantizar la seguridad de los visitantes.
De acuerdo con el medio El Territorio, la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A. presentó un protocolo específico para desmontar y resguardar las pasarelas del circuito, a fin de evitar daños irreversibles por las inundaciones previstas para septiembre y octubre. Esta medida se fundamenta en los informes técnicos de empresas de monitoreo climático e hidrológico de Brasil, que pronostican caudales inusualmente elevados en la cuenca.
Durante una conferencia de prensa, autoridades del parque recordaron que el operativo demandará al menos 40 días de trabajo y solo se rearmarán las pasarelas cuando los datos indiquen condiciones seguras. “Vamos a rearmar la pasarela únicamente cuando sea seguro hacerlo, ya que no queremos iniciar los trabajos y tener que volver a cerrarla pocos días después. Todo el operativo será programado en función de la información técnica disponible”, señalaron.
La crecida de las aguas no es un hecho aislado: el caudal del río Iguazú llegó a registrar cerca de 10 millones de litros de agua por segundo, cifra que multiplica por siete el promedio habitual. Esta situación, ya obligó al cierre temporal del circuito en días previos.
Históricas crecidas en las Cataratas del Iguazú
La situación climática está marcada por la inminente llegada del Super Niño, fenómeno que, según explicó el meteorólogo Marcelo Madelón en una entrevista con Infobae, podría traer “lluvias mucho más intensas de lo habitual, con riesgo de inundaciones en vastas regiones”. Madelón advirtió que el fenómeno se manifestará con aguas más cálidas de lo registrado en eventos anteriores, y su impacto podría sentirse en la primavera y el verano de 2026 y durante 2027.
“Las intensas lluvias del sur de Brasil están produciendo que crezca el río Iguazú, el río Uruguay y el río Paraná. Y esto es solo un anticipo de lo que creemos que podrá ocurrir más adelante”, sostuvo el especialista. El experto alertó también sobre la falta de infraestructura adecuada para enfrentar estos excesos hídricos y recomendó redoblar la prevención en ciudades y zonas rurales.
El Parque Nacional Iguazú mantiene abiertos el resto de sus circuitos y permite el acceso a los 274 saltos que caracterizan una de las maravillas naturales del mundo. Las autoridades insisten en la importancia de seguir de cerca los avisos meteorológicos y respetar las restricciones de acceso, mientras se monitorea en tiempo real la evolución del río y se preparan nuevas medidas de resguardo.
Un turista murió tras caer del barco en Cataratas del Iguazú
La seguridad de los visitantes quedó en foco tras el accidente ocurrido el martes en el lado brasileño de las Cataratas del Iguazú. Un barco turístico de la empresa Macuco Safari, que transportaba a seis turistas neerlandeses y dos tripulantes brasileños, volcó en las aguas del río Iguazú durante una excursión habitual por el área de los saltos.

Todos los ocupantes cayeron al agua y fueron asistidos por equipos de rescate de la empresa, el Cuerpo de Bomberos, el SAMU, la Marina de Brasil y el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio). Mark Lensink, un joven neerlandés de 26 años, falleció por ahogamiento y paro cardiorrespiratorio pese a los intentos de reanimación. El turista realizaba el paseo junto a su novia y la familia de ella.
La embarcación volcó cerca del mediodía, en una de las rutas habituales del recorrido turístico. Tras el accidente, los tripulantes y familiares de la víctima recibieron atención médica. Un hombre de 49 años, familiar de Lensink, permaneció en observación hospitalaria en estado estable, mientras que una mujer de 48 años sufrió una fractura en el pie y otro integrante de la familia fue dado de alta tras ser examinado. El resto de los pasajeros y la tripulación no registraron heridas de gravedad.
El caso es investigado por la Policía Civil de Paraná, que tomó declaraciones a sobrevivientes, familiares y empleados de la concesionaria. Además, la Marina de Brasil lleva adelante una investigación administrativa sobre las causas y eventuales responsabilidades del siniestro.
