Ayer finalizó a 421 puntos y todavía hay margen de compresión para alcanzar a países de similar calificación. La expectativa es ahora el pago de USD 4.200 millones de Bonares la semana que viene, que en parte podría ser reinvertido.
La nueva caída del riesgo país hasta los 421 puntos refleja la solidez de los bonos en dólares. La mejora en la calificación de riesgo por parte de Fitch y Standard and Poor’s les dieron un importante envión en el último mes. La gran duda ahora es si hay espacio para que las cotizaciones sigan subiendo o por el momento ya se llegó a un límite.
Aunque los papeles de la deuda en dólares subió más de 10% en el primer semestre, las posibilidades de una mejora adicional se mantienen. Ahora el mercado espera el pago de capital y cupones de los Bonares, que se producirá a mediados de la semana que viene. La expectativa es que parte de los USD 4.200 millones que pagará el Tesoro se reinviertan y esto le dé un impulso adicional a las cotizaciones.
Sin embargo, el margen alcista es ahora mucho más acotado. Un informe de Delphos Investment indicó que “si bien queda la posibilidad de un nuevo impulso, vemos una ventana para capitalizar parte de las ganancias y administrar riesgo, con rotación hacia ON de empresas de primera línea como alternativa más defensiva”.
En este análisis surge que todavía existiría espacio para una baja extra del riesgo del orden de los 130 a los 150 puntos básicos: “Ese diferencial es el que puede traccionar un flujo que hasta ahora se mantuvo afuera. La comparación contra Latinoamérica refuerza el argumento, con Argentina rindiendo por encima de sus pares regionales”.
En los bonos más largos en dólares es donde se mantendría un mayor potencial alcista. Si se compara contra El Salvador, Nigeria o Ghana, por ejemplo, la posibilidad de suba se ubica entre un 8% y un 16 por ciento.
“Sin embargo, para un inversor que capturó la mayor parte del rally desde niveles distress creemos que es momento de capitalizar parte de las ganancias y bajar exposición en una rotación hacia corporativos”, señalaron de Delphos. Mientras que los bonos soberanos todavía rinden alrededor del 9% en dólares, los títulos emitidos por empresas en el mercado internacional están en niveles promedio de 6,5% a 7,5% anual.
A pesar de la compresión del riesgo país, la posibilidad de colocar deuda en el mercado internacional sigue acotada. El motivo es que subió la tasa de interés norteamericana, lo que encarece las colocaciones locales. Por eso, la compresión de los rendimientos de los bonos locales fue compensada por la suba de tasas de los bonos norteamericanos a diez años, que ayer sufrieron un nuevo salto hasta 4,47% anual.
Por tercera rueda consecutiva el mercado cambiario mayorista negoció con muy alto monto de operaciones por encima de los USD 800 millones, volumen que a la vez coincidió con una suba del tipo de cambio, reflejo de una demanda que continúa muy activa.
El dólar mayorista ganó siete pesos o 0,5% en el día, a $1.489, muy cerca del récord nominal de $1.492 del 24 de octubre del año pasado. En 2026 el dólar comercial sostiene una suba de 34 pesos o 2,3 por ciento. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó 823,9 millones de dólares.
