El flamante portavoz mantuvo un tono distinto respecto a su sucesor y se limitó a un discurso economicista. En el equipo de comunicación afirman que cumplió con las expecativas. Asumirá con un cargo formal directamente del presidente Javier Milei en los próximos días
Así, el Gobierno pudo tener su primera conferencia en más de un mes. Pero es la primera que se realiza en casi cuatro meses y que no está atravesada por el escándalo político y judicial del exjefe de Gabinete. “Hay milagros que no se estaban mostrando”, marcó Ravier hacia el final de la conferencia, dando cuenta que para la cúpula del Gobierno lo que estaba sucediendo era un déficit fuerte para la gestión.
Por lo que se vio este martes, el cambio que quisieron comunicar trasciende a lo discursivo. Al llegar a la Sala de Conferencias, la primera cuestión que se evidenció fue un retoque en la escenografía en la cual se paró Ravier para hablar. Hacia atrás, tenía un pared con distintos colores y mayor iluminación. También le agregaron la simbología de la Vocería al atril donde habló y dispuso un televisor a su mano izquierda para mostrar filiminas con datos y variaciones económicas.
Ravier invitó a los voceros de todos los ministerios y áreas significativas de la gestión, siendo la primera vez que hay una asistencia de este estilo desde que se hacen las conferencias. En la primera fila se ubicó el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; mientras que en al fondo de la sala y sobre la puerta de salida se quedó parado el asesor presidencial Santiago Caputo, quien tiene una ascendencia fundamental sobre las líneas que se trabajan en los discursos del nuevo portavoz.
Horas antes de la conferencia, Ravier se juntó con su jefa de Gabinete, Alexia Sagemuller, la asesora comunicacional, Belén Stettler, y el resto de sus asesores para repasar las preguntas que eran altamente probables que las hagan los periodistas acreditados. Dos de esos temas fueron sobre los motivos de la renuncia de Adorni y las perspectivas de la nueva gestión que inaugurará a partir de hoy el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
No pasó desapercibido que ante la primera pregunta que se realizó en la conferencia, Ravier ya tuviera un texto preparado para leer. “Tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno de forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado”, afirmó. No nos vamos a meter con el Poder Judicial. Manuel Adorni renunció a su cargo por cuestiones personales que ya son conocidas porque el presidente también las pronunció”, enfatizó. Tampoco se soslayó que afirmara que se procederá a investigar las operaciones que Adorni le obligaba a hacer a subordinadas suyas para que le compraran productos para que no aparecieran a su nombre. “Es un procedimiento de rutina, es normal”, afirmaron luego desde su entorno.

En cuanto a la llegada de Santilli como figura central para la articulación política, Ravier sostuvo que el dirigente “le agrega a este Gobierno mucho valor por su relación con los gobernadores” y destacó su papel para conseguir acuerdos en el Congreso. Además, Ravier comenzó su conferencia con una extensa introducción en la que informó hitos de gestión, mayormente económicos; buscando enfatizar que “la economía va bien” y aunque en el gobierno nacional saben que todavía faltan mejoras, “el rumbo es por acá y pronto la situación va a mejorar para todos”.
Ante las preguntas sobre diferentes asuntos vinculados a la coyuntura económica, Ravier se limitó a responder en un tono moderado, sin elevar el tono y sin usar términos despectivos, algo que se diferencia de los modos que podía llegar a utilizar en el pasado su antecesor. “Estuvo todo bien. Habla mucho, pero mucho, más seguro de economía que Manuel”, afirmaron quienes siguen la política de comunicación del Gobierno, aunque reconocieron que le hace falta ponerle énfasis a temas de otros ministerios.
Comparó las condiciones actuales de los periodistas de la Casa Rosada -que tienen custodia de personal de la Casa Militar hasta para ir al baño o bajar al comedor del palacio- con las de otras sedes ejecutivas del mundo.
El Gobierno restringió fuertemente los espacios donde los acreditados pueden ver los movimientos de funcionarios luego de un informe televisivo del canal TN en el que se grabaron espacios comunes que luego fue judicializado por la Casa Militar. El juez federal Ariel Lijo desestimó la presentación, pero las restricciones nunca fueron dadas de baja.
