Cruces por el Etiquetado Frontal: la oposición acusa al Gobierno de intentar derogar la ley para reactivar el consumo

La iniciativa aterrizó en la Cámara alta y dialoguistas la tomaron con cautela. Otros, ya la critican. Silencios en varios despachos hasta que se convoque a la primera reunión de comisión.

Tras el nuevo lote de iniciativas que el Ejecutivo libertario envió al Congreso, la derogación del etiquetado frontal aguarda el giro a comisión en el Senado para activar su debate. Por ahora, el texto no parece más prioritario que el de salud mental -delicada de acordar- y, frente a la cautela de algunos dialoguistas, otros sectores aliados -e incluso del peronismo y kirchnerismo- creen que el articulado oficialista sólo tiene un objetivo: repuntar el consumo y la actividad económica.

“Toda ley es perfectible y sobran ejemplos en diferentes gobiernos. Quitarlo por completo está atado a una única explicación: liberar la supuesta carga negativa de los octógonos para ver si, de esa manera, levantan ventas hoy por el piso. Mi siguiente pregunta sería, con ello consumado y productos más ‘presentables’, con qué plata se van a comprar los mismos”, reflexionó ante Infobae un referente del kirchnerismo.

Desde otro despacho más ameno a Balcarce 50 marcaron la contradicción entre fomentar el adiós de los octógonos mientras que acaba de aterrizar, en la Cámara alta, el proyecto aprobado por Diputados con cambios profundos en las denominadas “zonas frías”. La norma vigente fue empujada por Máximo Kirchner y favoreció -por fuera de quienes merecen de verdad una ayuda- a que se aumentara el por entonces y ya asentado- descalabro energético.

Etiquetado frontal de alimentos
Algunos octógonos de la ley de etiquetado frontal

Nos mandaron a activar un palazo inminente en las facturas, con el invierno que se asoma y quieren, en paralelo, que discutamos las etiquetas de los alimentos. Uno trata de comprender, pero es cada vez más difícil”, se oyó. En tanto, desde un tercero, advirtieron que “la administración libertaria ya había emitido resoluciones y readecuaciones en el pasado, dentro de las potestades que otorga la ley actual, y no hubo inconveniente alguno”.

El texto del Ejecutivo para derogar el etiquetado frontal de alimentos lleva las firmas de Javier Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; y el ministro de Salud, Mario Lugones. En los fundamentos, se observaron situaciones “en las cuales alimentos tradicionalmente incorporados dentro de patrones” aceptados “resultan alcanzados por advertencias equivalentes a las aplicables a productos de muy distinta composición nutricional, dificultando una adecuada diferenciación entre alimentos con perfiles sustancialmente diversos y reduciendo la capacidad informativa y contextual del sistema”.

Sí es interesante el planteo que se realiza sobre asimetrías regulatorias impactan especialmente en las Pequeñas y Medianas Empresas que enfrentan costos fijos de cumplimiento proporcionalmente más elevados, vinculados al rediseño de envases, adecuación de líneas productivas, administración de stocks, evaluación técnica del perfil de nutrientes y adaptación progresiva de procesos de producción y comercialización”.

Para Balcarce 50, “tales exigencias regulatorias generan mayores dificultades operativas y económicas para empresas con menor capacidad financiera y escala productiva, pudiendo además incentivar procesos de concentración de mercado en favor de operadores con mayor capacidad de absorción de costos regulatorios”.

El ministro de Salud, Mario LugonesEl ministro de Salud, Mario Lugones

Según la Casa Rosada, “la derogación propiciada tiene por finalidad avanzar hacia un esquema técnicamente más consistente, uniforme y adaptable a los avances en materia nutricional, permitiendo compatibilizar adecuadamente la protección de la salud pública, el acceso del consumidor a información nutricional suficiente, objetiva y científicamente respaldada y el normal desarrollo de las actividades productivas y comerciales”.

Anteayer, cuando se formalizó el aterrizaje de la ley en el Senado, desde un bloque aliado confiaron a este medio: “No hay apuro de nuestro lado. Además, queremos ver los estudios que justifiquen esto. En el mensaje no veo tanta evidencia”. Otro legislador confió: “Hay pendientes que importan más y me da la sensación de mucha gente ya acostumbrada a los octógonos. Sin dudas, hay cosas para cambiar y mejorar, pero pero borrarla por completo parece mucho, ¿no?”.

Infobae intentó desde el inicio de la semana conocer la opinión -y los planes para este articulado- de la jefa de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich. No respondió aún. La porteña tiene que convencer a espacios que votaron el etiquetado frontal años atrás de hacer, ahora, todo lo contrario: dinamitarla. Encima, se le acumulan reclamos por proyectos más candentes que no logra resolver.

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