En el cuarto mes, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 2,6%, lo que implicó una baja de 0,8 puntos porcentuales contra marzo. Para los analistas, la ayuda vino del precio de la carne y la menor presión los estacionales.
La inflación de abril alcanzó el 2,6%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), lo que representó una desaceleración de 0,8 puntos porcentuales frente al 3,4% de marzo. Según los analistas, esta moderación se debe en parte al desempeño de Alimentos y bebidas no alcohólicas, especialmente por la evolución de los precios de la carne, y a una menor incidencia de factores estacionales que habían tenido mayor peso en marzo, como el inicio del ciclo lectivo.
El informe oficial reflejó que el aumento mensual del índice general estuvo acompañado por diferencias significativas entre los sectores. Según el Indec, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un alza de 1,5%, muy por debajo del promedio general y constituyendo el menor incremento entre los principales rubros. Especialistas consultados relacionaron este comportamiento con la dinámica de los precios de la carne y las frutas.
En diálogo con Infobae, el economista de Analytica, Claudio Caprarulo, consideró que “la baja en la suba que registraron alimentos y bebidas no alcohólicas es la principal causa. Pasó de un promedio del 4% en el primer trimestre a 1,5%. Y dentro de esa división, la carne fue el motor, mostrando una marcada desaceleración. También ayudaron los precios de las frutas”. Este es un punto que también marcó Felipe Núñez, el director del BICE y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo. “Alimentos y bebidas subió tan solo 1,5% mensual en abril”, escribió en la red social X.

Los datos del Indec confirmaron que el precio del asado tuvo una deflación del 1,5%, al pasar el kilo de $17.784,79 en marzo a $17.512,90 en abril. Otro corte que mostró variación intermensual negativa fue la nalga, con una baja del 0,7% (de $22.100,56 a $21.951,90). En tanto, la carne picada aumentó 1,1% (de $10.324,46 a $10.439,61), mientras que el cuadril y la paleta subieron 0,1% y 0,2% respectivamente. Estos movimientos se tradujeron en una menor presión de los alimentos sobre el índice general.
El economista de EcoGo, Lucio Garay Méndez, sostuvo que después de varios meses a la baja, el ancla cambiaria se sintió en la núcleo y eso ayudó a traccionar hacia abajo el nivel general a 2,6 por ciento. “En la misma línea, carnes que había tenido meses de fuertes aumentos, tuviste regiones que registraron bajas nominales. Lo otro a destacar es estacionales, que también se ausentó en este mes, contra marzo, educación por esa razón fue menor y eso explica parte de la desaceleración en el margen”, afirmó.
En el reporte de precios del organismo estadístico, Transporte lideró las subas intermensuales con un alza del 4,4 por ciento. Le siguieron Educación, que subió 4,2%, y Comunicación con 4,1 por ciento. El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 3,5%. Las prendas de vestir y calzado subieron 3,2%, mientras que equipamiento y mantenimiento del hogar aumentó 2,9 por ciento. La división de restaurantes y hoteles igualó el nivel general con 2,6 por ciento. Por su parte, salud avanzó 2,5%, bienes y servicios varios 2,4%, bebidas alcohólicas y tabaco 1,9% y recreación y cultura 1,0 por ciento.

Por su parte, el analista de EconViews, Alejandro Giacoia, explicó que en abril se diluyeron algunos shocks puntuales que habían afectado el dato de marzo. Y, en ese contexto, la estabilización del precio de la carne fue el factor que más ayudó en este dato.
“También se redujo sensiblemente el impacto de la educación (que siempre aumenta mucho en marzo) y del transporte público. El efecto que todavía se mantuvo fuerte fue el de los combustibles, aunque era algo esperado dado que había quedado arrastre de las subas de marzo. Prendas de vestir subió algo más que en marzo. Eso también era esperable viendo la historia de esa categoría por el cambio de temporada”, marcó Giacoia.
El análisis de la evolución de los precios mostró que la desaceleración inflacionaria no se distribuyó de manera uniforme entre las distintas divisiones. Mientras algunos sectores, como Alimentos y bebidas no alcohólicas, exhibieron incrementos reducidos, otros como Transporte, Educación y Comunicación mantuvieron subas superiores al promedio. La menor incidencia de factores estacionales, como el impacto del inicio de las clases sobre educación, y el comportamiento de los precios de la carne, resultaron determinantes para explicar la diferencia respecto a marzo.
Las declaraciones de los especialistas permitieron identificar que la política cambiaria, la ausencia de shocks de precios puntuales y la disminución de la presión de los aumentos estacionales incidieron en la dinámica del mes. El segmento de carnes, que había registrado incrementos significativos en meses anteriores, mostró bajas en algunos cortes y subas acotadas en otros, lo que contribuyó a la desaceleración general. En paralelo, los precios de frutas y verduras también colaboraron con el menor avance del rubro alimentos.
