Directores médicos de la red de hospitales universitarios de la Universidad de Buenos Aires (UBA) consideraron que la institución vive una de sus crisis más severas en décadas, según declararon en una conferencia de prensa realizada esta mañana en el Hospital de Clínicas.
Según señalaron, durante los primeros cinco meses de 2026, el Gobierno nacional no transfirió dinero de la partida presupuestaria de este año, destinada a su funcionamiento operativo.
Los hospitales de la UBA brindan atención a 700 mil personas por año y se encargan de la formación de miles de estudiantes y profesionales de la salud.
El presupuesto adeudado suma 80 mil millones de pesos, según destacaron las autoridades médicas, de los cuales un cuarto debió haberse ejecutado entre enero y abril, por lo que consideran que la atención sanitaria corre “riesgo inminente”.

La UBA cuenta con seis hospitales: el Hospital de Clínicas “José de San Martín”, el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza”, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria. Todos ellos cumplen funciones esenciales en la atención, la docencia y la investigación médica. Pero hoy, la falta de financiamiento oficial amenaza su continuidad y su capacidad de respuesta.
Como publicó Infobae, el reclamo por el financiamiento universitario surge en la antesala de la marcha federal convocada para el 12 de mayo por el Consejo Interuniversitario Nacional, el Frente Sindical de Universidades Nacionales y la Federación Universitaria Argentina.
Uno de los puntos centrales de la protesta es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, cuya vigencia fue ratificada por la Justicia a fines de marzo. Tras un fallo favorable a las universidades en diciembre, la Justicia ordenó al Gobierno nacional el cumplimiento inmediato de los artículos sobre recomposición salarial y becas estudiantiles. El 17 de abril, la Procuración del Tesoro de la Nación presentó un recurso extraordinario para suspender esos artículos.
Un cuatrimestre sin fondos y la advertencia de los directores

“Estamos hoy a 5 de mayo y hasta esta hora de la mañana todavía no se ha hecho el depósito correspondiente. Llevamos un cuatrimestre entero, cuatro meses del presupuesto anual aprobado y no hemos visto un solo peso. Con lo cual, imagínense cómo podemos funcionar o cómo podemos seguir brindando la asistencia con la calidad que merecen nuestros pacientes”, explicó el doctor Norberto Lafos, director del Instituto Lanari.
La gravedad de la situación no radica solo en la ausencia de partidas para gastos corrientes, sino también en el impacto que esto tiene sobre la planificación y la gestión cotidiana.

Y completó: “Lo único que pedimos es que nos paguen el presupuesto, que nos asignen el presupuesto que nos adeudan, si esto así, en un mes y medio no sé si vamos a poder seguir prestando la atención de los pacientes. Sumado eso además a las setecientas mil consultas anuales, la cantidad de alumnos que pasan por nuestras aulas, la cantidad de médicos que hacen sus cursos de especialización de posgrado, que se ha visto resentido, y eso aplica en la formación de todos los profesionales que nos van a atender a todos en los próximos años”.
PUBLICIDAD
“La falta de financiamiento es muy importante, pero todo el sistema de salud y sobre todo la parte de los hospitales, tenemos un problema con el salario, un retraso salarial de más del cincuenta por ciento. El 70 u 80 por ciento de la gente que trabaja en el hospital cobra por debajo de esa línea de la pobreza”, describió el doctor Marcelo Melo, director del Hospital de Clínicas de la UBA.
Y completó: “Los médicos residentes que tienen dedicación exclusiva cobran un millón y medio. Los enfermeros cobran un millón cien. La gente administrativa y la gente de limpieza cobra un millón. Entonces, ahí es muy fácil darse cuenta de ese retraso salarial. Así que a veces nos exigen tener una, una salud digna, un estado de salud o una universidad que sean ejemplares, pero obviamente que la parte salarial no acompaña a esas exigencias”.

El impacto de la falta de presupuesto se refleja en la operatoria diaria. Melo relató: “Por ejemplo, el Hospital de Clínicas en la actualidad está funcionando al 50 por ciento. Obviamente, al no tener presupuesto, no podemos internar, no podemos liberar la lista de cirugía. Vamos resolviendo con el presupuesto que tenemos y con la banca que tenemos de los proveedores que aceptan entregarnos productos a expensas de ir generando una deuda, pero tampoco podemos generar deudas que sean después imposibles de solventar. Así que lamentablemente lo que tenemos que hacer es achicar el funcionamiento, pero no se puede seguir achicando más”.

El director detalló que el ajuste impacta en la seguridad, la limpieza, las licitaciones de medicamentos y los honorarios de anestesistas: “Y cuando queremos hacer cirugías, si no tenemos el proveedor que entrega esos suministros, no la podemos realizar”.

“El rectorado tiene una comunicación permanente con la parte del Gobierno, le manda todas las posibilidades, pero no tenemos respuesta”, agregó Melo.
La historia reciente de los hospitales universitarios muestra que crisis similares solo se vivieron en momentos excepcionales.
“Creo que en el año 83 y 84, el hospital tuvo una situación bastante complicada, que inclusive estuvo con poquitas camas, pero después, tuvimos varias crisis, pero me parece que esta es una crisis de funcionamiento real. Acá no es una cuestión de hacer política, es simplemente informar y esto se arregla con números”, indicó el doctor Lafos.
Respuesta del Gobierno Nacional

Después de la exposición de los directores médicos de la UBA, por la tarde, el Gobierno nacional salió al cruce de la información vertida y sostuvieron que las denuncias sobre el desfinanciamiento son “falsas“.
Mediante un comunicado del Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, afirmó: “El Gobierno nacional transfirió mensualmente a esa universidad la totalidad de los créditos presupuestarios asignados por la Ley N° 27.798 de Presupuesto 2026, que incluyen la función salud, tanto para gastos en personal como para gastos de funcionamiento”.
Y describieron que el reclamo de la UBA apunta a obtener una asignación adicional sobre la partida ‘Hospitales Universitarios’ prevista en la planilla anexa al artículo 12 de la Ley N° 27.798 (de Presupuesto), por un monto de $79.763.113.948″. “La UBA solicitó que se le asignen $75.371.896.068 de esa partida, es decir, el 94,5% de un fondo que pertenece a todo el sistema universitario nacional. De acceder a ese pedido, restarían apenas $4.391.217.880 para el resto de los hospitales universitarios del país”.
“El Ministerio de Capital Humano considera inadmisible que, mediante amenazas de medidas de fuerza, una universidad pretenda apropiarse del crédito presupuestario destinado al conjunto de los hospitales universitarios nacionales e imponer criterios de distribución de una partida que pertenece al sistema universitario completo y no a una sola institución”, concluyó el comunicado oficial.
