La situación de Manuel Adorni se volvió más delicada tras la difusión de facturas vinculadas a su viaje a Punta del Este, que presentan inconsistencias en las fechas y en la forma de pago. La polémica crece y la Justicia ya sigue el caso de cerca.
El foco está puesto en los comprobantes del vuelo en avión privado que utilizó durante el feriado de Carnaval. Según se conoció en A24, tanto el tramo de ida como el de regreso fueron facturados en fechas que no coinciden con los días en que se realizó el viaje.
El vuelo de ida fue facturado el 4 de febrero por un monto de 4.830 dólares y figura como abonado por IMHOUSE S.A., empresa vinculada al periodista Marcelo Grandío, amigo personal de Adorni. Sin embargo, las dudas se profundizan con el comprobante de regreso: el vuelo fue facturado el 9 de marzo de 2026, varias semanas después de realizado, y a nombre de Grandío como persona física, no de su empresa.
Estas inconsistencias alimentaron sospechas sobre la transparencia del financiamiento del viaje. Además, el propio Grandío había declarado previamente que los vuelos se habían pagado con dinero del Estado, lo que suma tensión al caso.
El vínculo entre ambos también genera ruido político. Grandío tuvo participación en la TV Pública durante la gestión de Javier Milei, área que se encuentra bajo la órbita del jefe de Gabinete, lo que abre interrogantes sobre posibles conflictos de interés.
Pese a que desde el Gobierno salieron a respaldar a Adorni —incluyendo al propio Milei y a su entorno cercano—, en la Justicia no quedaron conformes con la documentación presentada. En ese contexto, no se descarta que el funcionario pueda ser citado a indagatoria en los próximos días.
Mientras tanto, en la Casa Rosada siguen de cerca la evolución del caso. Aunque el respaldo político se mantiene, las inconsistencias detectadas podrían agravar aún más un escenario que ya aparece comprometido.
