25 de Mayo: ¿Así se ayuda a la patria?. El conflicto en La Curvita

Ayer la policía provincial reprimió con balas de goma y gases lacrimógenos un corte de ruta que realizaban integrantes de un pueblo originario, en el norte salteño. Los manifestantes pedían, desde hace una semana, por electricidad: desde las inundaciones del río Pilcomayo las comunidades viven en condiciones de extrema precariedad.

Grupo electrógeno en La Curvita

El director del establecimiento educativo de La Curvita quiso realizar el acto en conmemoración de la Revolución de Mayo “como si nada pasara”, dijo la docente Julia Redilier. Ningún docente y alumno iban a concurrir al establecimiento educativo debido a los conflictos y la represión policial. “Se nota que el director está totalmente presionado por el Gobierno”, comentó la profesional.

Ministra Edith Cruz y el cacique Rogelio Segundo

El cacique Segundo (recientemente liberado junto a su hermano y dirigente Mario Segundo) fue quien se acercó hasta el establecimiento para anunciar que las actividades quedan suspendidas en la institución.

Ministra Edith Cruz y el cacique Rogelio Segundo

Desde las comunidades afirmaron que si “hoy no lo sueltan a los hermanos Segundo, vamos a cortar la ruta y destruir todo lo que tengamos al alcance”.

Julia Redilier comentó a este medio que “los chicos salieron corriendo y se escondieron en el monte porque estaban amenazando que se iban a llevar a los chicos”.

Cuando se llevaron alrededor de las 15 hs. a Segundo no los encontraban. Y a las 17 hs. fueron apareciendo los chicos que estaban perdidos. Los policías se reían con una actitud provocadora.

“La energía que pedían los pueblos originarios bien se podría utilizar para poner aire acondicionado o un ventilador dentro de las aulas pero no quieren dar nada, no han contribuido en nada después de las inundaciones con estos pueblos”, comentaron a este medio desde la comunidad Wichi.

El conflicto

Desde que en Enero las inundaciones causaron estragos en el norte salteño, más de 100 familias tuvieron que dejar sus parajes por el desborde del Río Pilcomayo y viven al costado de la ruta 54.

Entre las comunidades que se asentaron en el lugar está La Curvita, que fue la más afectada por las inundaciones que en enero de este año azotaron a San Victoria Este. Allí también están los pobladores de Puntana, Monte Carmelo, Cruce Santa María, La Golondrina, Pozo Leyegua y Misión Anglicana 2.

Según confirmó el concejal Pedro Lozano, los lugares están inhabitables y la gente no puede volver. Tienen que comenzar de nuevo en una zona que todavía no cuenta con ningún tipo de instalación eléctrica.

“Va un camión cisterna pero el problema es que ellos no tienen donde reservar agua. Utilizan unos tachos donde juntan pocos litros que les alcanza para un par de horas. Necesitan un tanque más grande”, enfatizó el edil.

La semana pasada, cuando las comunidades anunciaron que comenzarían a cortar la ruta, el secretario de Obras Públicas, Jorge Klix, explicó que se está realizando un estudio de factibilidad técnica y económica para comenzar con las obras que se requieren para la instalación de servicios en el terreno ubicado al costado de la ruta.

“No es tan simple como tirar un cable de luz. Hay que colocar transformadores y bajar las líneas de tensión, entre otras cosas. No es fácil trasladar un pueblo que se desarmó y ahora tiene que volver a comenzar en un lugar nuevo”, respondió el funcionario y agregó: “sabemos que a las comunidades les cuesta el día a día pero necesitamos tiempo para ver que sea factible”.

Fuente: Canal 7 / La Gaceta

Foto: Brian Salazar

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