En horas de la tarde ingresó al Hospital Papa Francisco, una mujer con su hija de 1 año, pero lamentablemente los médicos nada pudieron hacer.
En un descuido de los padres y familiares, la pequeña había caído al interior de un balde que contenía agua.
Cuando se dieron cuenta, se dirigieron rápidamente de manera particular hasta el hospital, pero ya era demasiado tarde.
