Este domingo la provincia elegirá entre 12 candidatos, entre los que también se destacan Emiliano Estrada (Avancemos) y Miguel Nanni (Juntos por el Cambio). La dura disputa por la ciudad capital entre Bettina Romero y Emiliano Durand tiene final abierto
Con las elecciones nacionales en el horizonte de este 2023, Gustavo Sáenz corre como el favorito a lograr este domingo la reelección como gobernador de la provincia de Salta y no solo es una incógnita saber quiénes buscarán capitalizar -en el plano nacional- su posible victoria, sino también cómo jugará sus fichas el peronista de cara a las presidenciales de este año.
Además del mandatario provincial (Alianza Gustavo Gobernador), Emiliano Estrada (Avancemos) y Miguel Nanni (Juntos por el Cambio) se destacan por sobre un total de 12 postulantes al cargo máximo en el territorio salteño. Los restantes nueve son Walter Wayar (Entre Todos), Claudio Del Pla (Frente de Izquierda MST-Partido Obrero), Lucio Paz Martínez (Frente Salta Avanza Con Vos), Mauro Sabbadini (Frente Salta Con Felicidad), Ramiro Escotorin (Instrumento Electoral Por la Unidad Popular), Marcos Tognolini (Movimiento Al Socialismo), Daniela Planes Saiz (Partido de Trabajadores Por El Socialismo), Violeta Gil (Política Obrera) y Lia Verónica Caliva (Salta Para Todos – Caliva Gobernadora).
Con una estrategia pendular en lo que refiere a la relación con el gobierno de Alberto Fernández, Sáenz mantiene un discurso de cercanía y distancia con la gestión presidencial, aunque también lo hace con la oposición nacional. En su objetivo de no quedar estrechamente vinculado a la grieta que se plantea en el país, el mandatario salteño apunta a no ser arrastrado por el viento de cola que una crisis de esos espacios pueda generar.
“Nunca se sabe quién lo puede llegar a saludar en caso de ganar”, aseguran desde el saenzismo y enfatizan que el espacio conformado solo está “enfocado en fortalecer un mensaje provincial”. Desde el oficialismo local, a su vez, aclaran que “no hay forma de que alguien se adjudique el triunfo” en el plano nacional.
En la última apertura de sesiones ordinarias de la Legislatura local, Sáenz se encargó de reforzar esta idea de su gestión. “Argentina no empieza ni termina en la General Paz”, enfatizó aquella vez a manera de introducción para después sentenciar: “Cuando tengo que acompañar, acompaño; pero cuando tengo que levantar la voz para defender los intereses de todos los salteños, me pongo firme a pelear por sus derechos. Yo no soy delegado de ningún gobierno nacional”.
En un año en el que las elecciones nacionales definirán el cargo de presidente y vicepresidente, además de diputados y senadores en el Congreso, en sector de Sáenz también interpretan que desde las distintas fuerzas políticas van a necesitar registrar un acercamiento con él. Salta, vale aclarar, es una de las cinco provincias en las que a finales de 2023 se pondrán en juego cuatro bancas para la Cámara baja nacional —las otras son Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santiago del Estero—. En el saenzismo tienen las puertas abiertas, aseguran.
Tras una primera gestión que no está identificada y alineada por completo con el oficialismo a nivel nacional, faltan certezas sobre quiénes intentarán sumar los porotos de una posible victoria de Sáenz en Salta. Tampoco hay precisiones sobre cómo jugará él sus cartas en la contienda nacional de este año.
Sáenz nació el 14 de abril de 1969 en la ciudad de Salta y tiene cuatro hijos. Es abogado y antes de ser gobernador, fue senador provincial, concejal y luego intendente capitalino entre 2015 y 2019. En las elecciones presidenciales de 2015, vale recordar, cumplió el rol de compañero de fórmula de Sergio Massa —por el Frente Renovador—, con quien mantiene una amistad personal incluso más allá de la política. No descartan que el ministro de Economía se pueda pronunciar respecto al resultado del salteño tras la elección.
