Bank of America (BofA) decidió cerrar su recomendación de posicionarse en los bonos argentinos Globales 2035 que había emitido en julio del año pasado, tras haber registrado ganancias. Hacia adelante, recomendó a inversores seguir de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente, que podría ser beneficioso para el país en términos comerciales, aunque persisten riesgos.
“Una mayor aversión al riesgo podría afectar negativamente las posiciones más concurridas y retrasar el regreso de Argentina a los mercados de capitales”, explicó en su último reporte a clientes.
“De todas formas, consideramos que la exposición en Argentina no es tan elevada como a fines de 2024, y que los inversores locales que redujeron su posición durante la volatilidad electoral del año pasado podrían aprovechar una corrección para incrementar sus tenencias”, agregó.
Por el lado negativo, “Argentina es vulnerable a un aumento de la aversión global al riesgo y a mayores costos de financiamiento para los mercados emergentes”, subrayó el informe.

Por último, indicaron: “Seguimos con una visión constructiva y mantenemos nuestra recomendación de Overweight (sobreponderar) sobre la deuda externa de Argentina (EXD), en función del impulso reformista y la acumulación de reservas internacionales. Si los precios del petróleo se mantienen elevados en el mediano plazo, eso beneficiaría a la Argentina, dado que el saldo comercial energético ahora se encuentra en superávit”.
“Los rendimientos se encuentran elevados en comparación con la calificación crediticia del país y vemos perspectivas de futuras mejoras en la nota. La inflación ha descendido de manera sustancial, el compromiso del Gobierno con el equilibrio fiscal es muy fuerte, la voluntad de pago de la deuda externa es alta y está en marcha una ambiciosa agenda de reformas microeconómicas y desregulatorias”, consideraron.
Vale recordar de todos modos que en enero el BofA había modificado su estrategia en el mercado argentino y comenzado a privilegiar instrumentos indexados por inflación. Ocurre que comenzó a adquirir Boncer 2027, un bono cuyo capital se ajusta según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), anticipando que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se mantendrá alto por más tiempo del previsto.

“La acumulación de reservas frena la desinflación, pero no la descarrila”, sostuvieron los analistas del banco.
Uno de los riesgos identificados de esta estrategia era el aumento de la aversión al riesgo a nivel global, algo que está ocurriendo con la escalada bélica en Medio Oriente. La incertidumbre sobre la evolución del conflicto suele derivar en un “flight to quality” (huida hacia activos seguros), afectando los flujos de capital de mercados emergentes como Argentina.
No obstante, la crisis podría también abrir oportunidades asociadas a mayores precios de exportaciones energéticas y al reposicionamiento estratégico como proveedor alternativo.
