El dirigente de 86 años concentra el máximo poder político, militar y religioso en la República Islámica desde 1989.
La reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre objetivos estratégicos en Teherán volvió a poner en el centro de la escena al ayatollah Ali Khamenei, líder supremo de Irán y máxima autoridad del régimen desde hace más de tres décadas.
Reportes internacionales indicaron que varios misiles impactaron en zonas próximas al complejo residencial y oficinas administrativas vinculadas a Khamenei, en el norte de la capital iraní. Según trascendió, el dirigente no se encontraba en el lugar al momento del ataque y habría sido trasladado a un sitio seguro.
Cuatro décadas en el poder
Khamenei asumió como líder supremo en 1989, tras la muerte del ayatollah Ruhollah Khomeini, fundador de la República Islámica luego de la revolución de 1979 que derrocó al shah Mohammad Reza Pahlavi.
En el sistema político iraní, el líder supremo posee la autoridad última sobre las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial y los principales órganos del Estado, además de ser la máxima referencia religiosa del país.
Durante su mandato enfrentó sanciones internacionales, protestas internas y una relación de permanente tensión con Occidente. Ha sostenido reiteradamente que Estados Unidos es el “principal enemigo” de Irán, mientras que Israel ocupa el segundo lugar en su escala de amenazas.
El respaldo de la Guardia Revolucionaria
Gran parte de su poder se apoya en la lealtad de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y la fuerza paramilitar Basij, estructuras clave en la defensa del régimen y en el control interno.
El programa nuclear iraní ha sido otro eje de conflicto. Aunque Teherán sostiene que su desarrollo tiene fines civiles, Israel y sectores del gobierno estadounidense han denunciado la existencia de un posible programa militar encubierto.
Escalada de amenazas
En los últimos meses, declaraciones de alto nivel desde Washington y Tel Aviv elevaron la tensión. Funcionarios israelíes llegaron a señalar que Khamenei no debería continuar en el poder, mientras que el presidente estadounidense Donald Trump afirmó públicamente que conoce su paradero y que el régimen iraní enfrenta una situación crítica.
Analistas internacionales sostienen que los recientes bombardeos buscan debilitar el núcleo de poder iraní y afectar su estructura de conducción política y militar.
Con 86 años y más de 35 al frente del régimen, Khamenei sigue siendo la figura central del sistema iraní, en medio de una de las escaladas más graves en Medio Oriente en los últimos años.
