El agua avanzó con furia y rapidez. Sin dar margen. En pocas horas, ríos y cauces del Valle de Lerma cambiaron su fisonomía habitual y obligaron a desplegar operativos de rescate en Campo Quijano, La Caldera y Vaqueros, donde más de 30 personas debieron ser asistidas tras quedar aisladas por crecidas repentinas. El trabajo coordinado entre organismos provinciales y cuerpos voluntarios permitió resolver situaciones de riesgo en escenarios complejos y con condiciones meteorológicas adversas.
En La Caldera, la situación se concentró en inmediaciones de un camping cercano al río Wierna. Allí, dos hombres adultos y una menor quedaron varados por el avance del agua y fueron evacuados de manera preventiva. A la par, se brindó asistencia a cuatro personas cuyo vehículo quedó anegado en la zona. Las tareas incluyeron maniobras fluviales y el uso de equipamiento específico para actuar en cauces crecidos.
También en Vaqueros se activó un procedimiento en la zona del puente de la localidad, donde dos personas quedaron atrapadas en el cauce del río. Personal policial logró asistirlas y trasladarlas a un lugar seguro, mientras se evaluaban las condiciones del sector ante la persistencia de las lluvias.
Para quienes deban circular, se aconseja desestimar traslados innecesarios y, en caso de estar en ruta, conducir a velocidad reducida, con luces bajas encendidas y extrema precaución, ya que la lluvia disminuye la visibilidad y modifica las distancias de frenado. El llamado es a priorizar la prevención y atender los avisos oficiales, en un contexto climático que exige decisiones responsables para evitar situaciones de riesgo.
