Cuando el área de Cultura y Turismo está en manos de personas que de verdad sienten pertenencia, los pueblos crecen. El Carril es el ejemplo más claro: años de trabajo sostenido, planificación y compromiso lograron convertirlo en un polo gastronómico provincial, con domingos llenos de turistas y vecinos que eligen la Estación Zuviría como punto de encuentro.
Ahora incluso van por más: quieren ser la Ciudad Navideña de la provincia. Y lo van a lograr, porque ahí no improvisan, gestionan. El lunes pasado hicieron el pan de Navidad gigante y hubo hasta cuatro cuadras de fila. Eventos reales, con impacto real.
En La Merced, en cambio, supimos tener historia, identidad y tradiciones. La torta gigante de la Fiesta de la Flor fue durante años un símbolo del pueblo. Los desfiles de carrozas convocaban familias enteras. Hoy todo eso desapareció. No por falta de vecinos, sino por incapacidad, desinterés y abandono.
Y mientras la cultura se apaga, hoy se vio una escena que roza el absurdo: la secretaria de Cultura repartiendo cajas navideñas a empleados municipales. ¿Qué hacía ahí? ¿Desde cuándo Cultura se encarga de logística y reparto? Claro, alguien tenía que sostener la foto mientras Javier “Inoperante” Wayar hacía su clásico show “desaparecer”
Conviene recordarlo, aunque les moleste: esa caja no es un regalo, es plata pública. Cada empleado municipal la recibió gracias a los impuestos que pagan los vecinos de La Merced, no por la generosidad de ningún funcionario. Usar recursos del pueblo para hacer propaganda mientras se deja morir la cultura es una burla.
Y aunque no se debe hablar de la vida privada, hay cosas que saltan a la vista: quien hoy conduce Cultura y Turismo no está a la altura del cargo. No hay planificación, no hay presencia, no hay ideas. Hay horarios flexibles hasta inasistenciaa su puetso de tranako, prioridades personales y un área que funciona de adorno mientras el pueblo pierde identidad.
La Merced no necesita figuritas para la foto ni cargos usados como premio político. Necesita gente preparada, comprometida y con amor real por el pueblo, no funcionarios que aparecen de vez en cuando y desaparecen cuando hay que trabajar.

