Por Marcela Witt, Bioquímica con Orientación en Microbiología e Inmunología. UBA
…”El Dengue es una enfermedad que acompaña al hombre desde hace siglos. El registro
más arcaico de esta enfermedad se encuentra en una Enciclopedia china de los
Síntomas de Enfermedad y los Remedios, publicada por primera vez durante la
Dinastía Jin (265 a 420 D.C.)
Las primeras epidemias compatibles con el Dengue en Latinoamérica y el Caribe
ocurrieron en las Antillas Francesas en 1635 y en Panamá en 1699. Sin embargo, los
primeros reportes clínicos en la literatura médica atribuidos a esta enfermedad
corresponden a 1799 en la isla de Java, Indonesia, en el sudeste asiático y a 1780, en
Filadelfia.
Detengámonos en dos palabras importantes “”compatibles “”y “atribuidos”. En él
lenguaje médico y bioquímico, “”compatible “”se refiere a que, ante presencia de
determinados síntomas de una enfermedad determinada, no se está completamente
seguro de si se trata de esa enfermedad en particular, porque, por ejemplo, no sé la
ha confirmado con pruebas de laboratorio confirmarías. Sí, analizamos los síntomas y
signos de la enfermedad Dengue, nos encontramos con un cuadro que no es
diferente a cualquier otra enfermedad “”viral “”y que no tenemos un signo o síntoma
que sea patognomónico para poder asegurar sin temor a equivocarse de que se trata
de la enfermedad “Dengue”. Por otro lado, la descripción completa de los signos (
manifestación observable por el médico) y síntomas (manifestaciones que él
paciente relata que está sufriendo) no significa que las personas tengan que
desarrollar la totalidad de los síntomas y signos descriptos para asegurar que se trata
del Dengue. La forma de pensar del médico es indicar pruebas de laboratorio
moleculares (PCR) y pruebas serológicas de detección de Antígenos (proteínas
virales) y de Anticuerpos, diseñadas comercialmente para arrojar un resultado,
ignorando el fundamento de las reacciones y las consideraciones correspondientes.
Si el resultado es positivo, “”confirma “”el Dengue en ausencia de síntomas o en
presencia de síntomas inespecíficos. Si el resultado es “negativo” no la descarta,
si no que “”por las dudas “”indica un tratamiento, para cubrirse de cualquier
contingencia, sin importarle instalar un tratamiento innecesario y no exento de
contraindicaciones y efectos adversos. Le hace creer a la persona que está
preocupado por su salud, sin haberse tomado el tiempo para escucharla,
preguntarle y valorar sus respuestas, y mucho menos va a analizar el contexto en que
se desarrolló esta situación transitoria llamada enfermedad. En conclusión,
diagnóstica y médica, la “enfermedad de moda” que se difunde por los medios de
comunicación y por el Ministerio de Salud y todos los columnistas, invitados y
asesores médicos “”expertos “”en este tema. Llama la atención que son siempre los
mismos que participaron en la falsa pandemia de Covid, y que NUNCA se invite a los
que tienen una postura diferente a un intercambio amable y pueden fundamentarla
con solvencia.
Pero, es muy fácil, el control por el miedo. La enfermedad como herramienta de
control y sometimiento.
Aquí tienen una herramienta muy sencilla de análisis de una información y cuáles son
las palabras a las que hay que prestarle atención.
Conclusión final: No prestar atención a los medios de desinformación ni a los
gobiernos que quieren generar miedo y sometimiento y control por el miedo a la
enfermedad y a la muerte. Y tampoco a los médicos pagados que intervienen en
programas periodísticos que tienen conflictos de intereses””…
