La medida se encuadra en el marco de acciones que tomó el Ente Regulador de Servicios Públicos (ENRESP) y la secretaría de Recursos Hídricos para regular el uso de agua en las urbanizaciones privadas.
En diálogl presidente del Ente, Carlos Saravia, explicó que la nueva medida obliga a que las urbanizaciones que posean “concesiones y permisos precarios de uso de agua pública deberán contar con macro-medidores instalados en las fuentes de aprovisionamiento en el plazo de noventa (90) días contados a partir de la publicación”.
Con esto detalló que buscan aseverar el control sobre el uso del recurso en el inicio de etapa estival donde el servicio se ve afectado por la falta de aprovisionamiento. A la par también se deberán instalar micromedidores en las residencias de los barrios.
Actualmente los barrios privados se rigen bajo las normas del Código de Aguas y solo pagan un canon para el uso del servicio, que esta fuera del control de la empresa prestataria provincial Aguas del Norte. Esto quiere decir que las tomas que se instalan en las urbanizaciones no están reguladas en su consumo ni en los tratamientos.
