La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó en campos de Salta a 31 personas adultas en condiciones de explotación laboral y tres niños que se presume que serían víctimas de trabajo infantil.
La AFIP precisó que en estos campos detectaron “indicios compatibles con la trata de personas con fines de explotación laboral, reducción a la servidumbre y trabajo infantil, en un marco de extrema vulnerabilidad y condiciones laborales y habitacionales sumamente precarias”. Las fotografías que se difundieron son elocuentes.
En el caso de la finca dedicada a la producción de caña de azúcar, el organismo nacional constató que los trabajadores se trasladaban con sus familias desde una localidad limítrofe ubicada en el Estado Plurinacional de Bolivia para trabajar y vivir allí de lunes a viernes. Se desempeñaban en la cosecha, corte y carga de la caña de azúcar en camiones. Debían atravesar un río a pie o en camión para llegar al establecimiento rural.
“Las presuntas víctimas realizaban sus necesidades en la intemperie ya que carecían de sanitarios, agua corriente o potable. Las mujeres solían utilizar un pozo tipo letrina, con pequeñas carpas y bolsas que rodeaban un agujero en la tierra. No contaban con espacio de duchas, ni algún lugar para poder refrescarse e higienizarse luego de las largas jornadas laborales”, reseña el parte de prensa difundido.
En el otro campo, en el sur salteño, las personas relevadas trabajaban de lunes a sábados durante “extensas jornadas”. Los agentes de la DGSESO constataron condiciones de hacinamiento en la pequeña vivienda provista por los empleadores. Pernoctaban en colchones en el suelo apoyados sobre una base de cajones de madera.
