Merkel está a meses de dejar su puesto al frente del gobierno alemán pero sigue generando polémica por sus controversiales medidas respecto al coronavirus. Esta semana trascendió la noticia que la Canciller y otras importantes autoridades alemanas están preparando una ley para crear “campos de concentración” destinados a albergar aquellas personas que no se quieran dar la vacuna contra el coronavirus.
Según fuentes cercanas al Gobierno, esta ley estaría destinada a “asustar” a los ciudadanos y forzar la vacunación en las personas, sin que la misma sea estrictamente “obligatoria”. De esta manera, Merkel busca reducir los casos de coronavirus en el país antes de dejar la jefatura de gobierno.
La ley consiste en la detención forzosa de los ciudadanos que incumplan la cuarentena en reiteradas ocasiones sin tener la vacuna puesta, y los detenidos serían ubicados no en prisiones comunes si no en los campos de refugiados e inmigrantes ilegales.
En las redes, los alemanes y usuarios de todo el mundo no dudaron en comparar esta medida con una del régimen nazi y su detención en campos de concentración a los disidentes de la dictadura y minorías raciales.
Según declararon algunos funcionarios, la detención solo se llevaría a cabo en caso de que se crea que la persona pueda haber estado en contacto con un caso de COVID-19 positivo, y la gestión de los arrestos quedará en manos de los gobernadores locales.
De todas formas, la ley es plenamente constitucional tras la aprobación de unas medidas de emergencia nacional en el Parlamento alemán en 2020, para intentar contener la pandemia. Por ahora, solo las regiones de Sajonia y Brandenburgo aceptaron la nueva ley y comenzarán la semana que viene a aplicarla, pero no hay dudas que la gran mayoría del país terminará utilizándola.
A su vez, otros gobiernos regionales como el de Schleswig-Holstein decidieron no acatar la ley completamente y en cambio se decidió que los detenidos serán ubicados en un área especial y aislada dentro de los varios centros de detención juvenil que hay en el territorio, según informó el diario Welt.
Por otro lado, la región de Baden-Wurttemberg, reubicará a los detenidos en salas hospitalarias aisladas, a pesar de que no estén enfermos.
De todas formas, la oposición (tanto de izquierda como de derecha) criticó fuertemente las medidas.
El caso más destacado fue el de la parlamentaria derechista Joana Cotar, del partido Alternativa para Alemania (AfD), quién twitteó que las autoridades estuvieron “leyendo demasiado a Orwell” y que pretenden controlar masivamente a toda la sociedad, y que combatirán la ley en el Parlamento.
Hasta el martes 19 de enero, Alemania ha tenido más de 2 millones de casos positivos de virus chino y la alarmante cifra de 47 mil muertos. En cifras diarias, los números de las últimas semanas son muy disparejos, llegando desde más de 45 mil contagiados el 7 de enero a menos de mil el 10 y a 9 mil aproximados a la fecha del 18.
Fuente: Derecha Diario
