Orozco afirma que “En Salta el policía como parte de su deber se le exige un acto de valor y recibe un entrenamiento basado en la defensa de la vida, y en la convicción de que el arma de fuego es el último recurso a utilizar. A ningún policía se lo forma para que se convierta en homicida porque sin dudas abatir a un ser humano por más delincuente que sea, creo que deja secuelas imborrables en el personal.”
Recordó además que “Las Naciones Unidas desalientan el uso de las armas de fuego, y establecen que la fuerza se usará cuando los demás medios legítimos resulten ineficaces, y el uso de la fuerza no acarree consecuencias más lesivas. Bajo el principio de proporcionalidad, por el cual el uso de la fuerza se resuelve en relación con la gravedad del delito y el objetivo de salvaguardar el de legalidad, que incluye la adecuación a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos y el de responsabilidad, por el cual, el personal debe rendir cuentas por cada acción.”
El Nuevo Reglamento para el uso de Armas (Resolución 956-2018) que contempla el uso de armas no letales, solamente alcanza a las Fuerzas Federales (Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval) pero es necesario que se haga extensivo a la policía de nuestra provincia.
Con todo lo expresado anteriormente, Orozco propone que “se provea de un equipamiento más moderno a la Policía de Salta, y se lo dote de armamento de efecto no letal pero que inmovilice por algunos segundos al oponente como es el caso de la pistola eléctrica Tyser, en defensa de la vida de todos los ciudadanos y sobre todo evitar muertes injustas.”.-
Fuente: Ernesto Bisceglia
