Enrique Caucota, un jujeño de 46 años que trabaja como enfermero pediátrico en la provincia de Córdoba, es otra víctima de la serie ataques hacia el personal de salud que lucha contra la pandemia de coronavirus. Un vecino lo interceptó en la calle, lo golpeó y lo amenazó de muerte.
El brutal ataque ocurrió el domingo cerca de las 22, cuando Caucota volvía del trabajo y en una esquina se cruzó con un vecino suyo de la pensión donde vive. “Se sacó el barbijo y me agredió verbalmente. Me dijo que me vaya, que iba a infectar la pensión. Estaba por responder y me dio una trompada en el rostro, me tiró contra la pared y me siguió pegando”, relató.
El enfermero ya venía soportando el hostigamiento del agresor, que en más de una oportunidad lo había amenazado para que abandonara la residencia por el riesgo de contagio de COVID-19. Solo que esta vez, los insultos ya no le bastaron al vecino y a pesar de ello sigue libre.
“Anda tranquilo y se lo ve haciendo compras. En la comisaría me dijeron que yo me tengo que ir de la pensión, eso es lo que me da bronca”, señaló Caucota, que en medio de las agresiones logró escapar y corrió hasta encontrar a los policías que estaban sobre la avenida Olmos para denunciar el ataque.
