El pasado 6 de octubre, el Metro de Santiago, una empresa privada en cuya propiedad participa el Estado chileno, aumentó en 30 pesos el precio del ticket en hora punta, hasta situarse en 830 pesos (unos 1,2 dólares).
“El pasaje subió a 820 pesos, más de un dólar. Es un impacto muy grande, sobre todo para los que cobran el salario mínimo (unos 300.000 pesos chilenos, equivalente a unos 400 dólares), que son muchos. Esta es una ciudad muy cara, en la que pagas mucho por energía, por agua caliente, por todo”, explicó Cristian Pérez, académico de la Universidad Diego Portales.
Se calcula que respecto al salario mínimo el gasto en el transporte público ocupa el 20 %; en promedio nacional el 10 % y tomando como ejemplo a un pensionado, el gasto de transporte llega a ocupar el 30 % de sus ingresos.
En opinión del analista internacional Esteban Silva, “no va a haber ningún tipo de negociación, de diálogo posible, mientras se mantenga el estado de emergencia. Se pretende usar a los militares en contra del pueblo”, señaló el experto, tras mencionar que la primera acción que debe tomar el mandatario es derogar el estado de emergencia.
