“Ayer se portaron re mal”, comienza diciendo una mantera de la ciudad haciendo referencia a las fuerzas de seguridad. “Yo trabajo acá y te mandan a los milicos y ellos vienen como custodiandote […] son re asquerosos, en la comisaría me decían que mandan más ellos (los militares) que la policía“, contó a Canal 7 de Salta.
Nos tratan mal, a mi hija me la “samarrearon y la llevaron a la comisaría y yo les dije que era menor y que solamente estaba vendiendo sin faltarle el respeto a nadie”, cuenta mientras vende medias. “Tengo miedo”, se lamenta.
La realidad de los integrantes de la economía informal es dura en cuanto a la caída de ventas, el crecimiento de “competidores”, la persecución por parte de las fuerzas de seguridad y el frío de la época. Día a día intentan “llevar el pan a la casa” contra la corriente. Les duele escuchar que desde sectores empresariales se pretende perseguir a quienes no blanqueen su actividad económica.

Un informe de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) posiciona a la ciudad de Salta entre los lugares con más venta ilegal y saladitas del país.
Según un relevamiento realizado por la Confederación, la venta ilegal en la vía pública y en saladitas ascendió a $6.527 millones en noviembre y cerró el año 2017 en $78.595 millones. El dato surge de una muestra de 500 ciudades del país, de las cuales se encontraron 112 localidades con formatos comerciales tipo “Saladitas” y manteros, en el 68% de las regiones recorridas.
Dentro de ese listado, la ciudad de Salta fue ubicada entre las 15 ciudades relevadas con más puestos de venta ilegal durante el mes de noviembre, con 1.300 puestos en saladitas y manteros en la vía pública, obteniendo el lugar n° 11. A su vez, la localidad de Orán le sigue en el puesto 12, con 1290 puestos.
La mantera pidió resguardar su identidad para no padecer persecuciones policiales.
